La harina se obtiene de muchos cereales diferentes, como el trigo, el maíz, la avena, el trigo, el centeno, la cebada, la soja y el trigo sarraceno. Las harinas también se distinguen según la cantidad de salvado que contienen, y la capacidad de absorber agua, dividiéndose en fuertes y débiles y, por tanto, determinando también su idoneidad para la preparación de determinadas especialidades gastronómicas frente a otras.