La harina se obtiene de muchos cereales diferentes, como el trigo, el maíz, la avena, el trigo, el centeno, la cebada, la soja y el trigo sarraceno. Las harinas también se distinguen según la cantidad de salvado que contienen, y la capacidad de absorber agua, dividiéndose en fuertes y débiles y, por tanto, determinando también su idoneidad para la preparación de determinadas especialidades gastronómicas frente a otras.
Uso en cocina
La harina se utiliza principalmente para la elaboración de pan, postres de diversos tipos, así como como rebozado para freír o como espesante para salsas.
Conservación
La harina debe almacenarse en oscuridad por un periodo máximo de 4 meses para harinas blancas y 2 para harinas oscuras.
Curiosidad
Dependiendo de las preparaciones, es mejor optar por el uso de harinas de distinta dureza, la cual se expresa con un valor numérico en la unidad de medida “w”.
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