Las cerezas se encuentran entre las frutas más deliciosas, como dice el refrán según el cual una cereza lleva a otra: y no podía haber más, teniendo en cuenta que la pulpa de estas últimas, sobre todo en las variedades más oscuras, es un concentrado de dulzor irresistible, que entre otras cosas influye muy positivamente en la salud humana, teniendo en cuenta que las vitaminas A, C y los flavonoides son la base para la prevención del envejecimiento celular y la aparición de enfermedades relacionadas con el sistema cardiovascular, gracias a la capacidad de destruir literalmente el colesterol acumulado en la sangre.