Las fresas son las reinas indiscutibles dentro de la categoría de frutos rojos y, gracias a su pulpa de delicado sabor, destacan tanto como fruta para consumir fresca, como para preparar postres de todo tipo, desde las inevitables tartas, hasta para los flanes o los infaltables helados de verano, tan refrescantes y sabrosos. Las fresas se diferencian por su alto contenido en vitaminas de diferentes grupos, A, B y C, además de fructosa y sacarosa, que también son perfectas para quienes tienen problemas con la síntesis de glucosa. Además de tener una buena respuesta desde el punto de vista nutricional, las fresas también son buscadas como remedio natural contra las posibles quemaduras provocadas por una exposición excesiva al sol.