Recetas al horno

tarta dulce salada

⏱ 60 min👤 4 pers.★★★☆☆

La tarta dulce salada representa un equilibrio perfecto entre dulzura y salinidad, un plato que sorprende por su versatilidad y la riqueza de sus ingredientes. Esta preparación, típica de Basilicata, se distingue por su consistencia suave y su masa quebradiza, especialmente especial por la combinación de ricotta, caciotta, mozzarella y jamón crudo, que confieren un sabor envolvente y una nota salada que se combina armoniosamente con la dulzura de la base. El arte de preparar esta tarta requiere una técnica de cocción que realza el contraste entre la crocancia de la corteza y la cremosidad del relleno, creando un plato que puede servirse tanto caliente como a temperatura ambiente. Tradicionalmente, la tarta dulce salada se prepara para ocasiones especiales, como almuerzos familiares o fiestas, donde se convierte en un aperitivo delicioso o un segundo plato rico y sustancioso. En algunas variantes locales, se pueden encontrar adiciones de verduras de temporada o diferentes tipos de quesos, haciendo que cada preparación sea única y personal. Esta receta es ideal para el invierno, cuando los sabores se intensifican y se desea platos que llenen la mesa y el corazón. Servida con una simple ensalada verde o acompañada de un buen vino tinto lucano, la tarta dulce salada logra conquistar incluso a los paladares más exigentes, convirtiéndose en un imprescindible para quienes desean explorar las tradiciones culinarias de esta fascinante región.

Ingredientes

Valores nutricionales 520 kcal / porción

Proteínas
18g
Carbohidratos
48g
Grasas
28g
Fibra
1g

* valores aproximados por porción

Información
60 minutos Tiempo de preparación
Sirve 4 personas
★★★☆☆ Difícil

Preparación

Disponer sobre la mesa la harina en forma de volcán mezclada con 100 gr de azúcar, en el centro colocar una yema de huevo, una pizca de sal y la mantequilla en trozos. Amasar hasta obtener una masa suave y homogénea. Formar una bola y dejar reposar cubierta, en un lugar fresco, durante una hora. En un bol, colocar la ricotta pasada por un tamiz, añadir caciotta, mozzarella y jamón en cubos. Mezclar, luego añadir 20 gr de azúcar, un huevo entero y una yema y el pecorino, integrando todo. Dividir la masa en dos partes, una más grande y una más pequeña. De ellas, formar dos discos delgados, con el grande forrar un molde engrasado con aceite, superando los bordes. Rellenarlo con el relleno, alisándolo. Cubrir con el otro disco, doblando los bordes del disco inferior. Pintar con un huevo batido y colocar en el horno moderado (180°) durante una hora.

Consejos
Si quieren obtener una tarta dulce salada perfecta, asegúrense de dejar reposar la masa en el frigorífico durante una hora, para que sea más fácil de estirar y trabajar.
Curiosidades
La ricotta es un queso fresco típico de la tradición italiana, obtenido del suero de la leche. A menudo se utiliza en dulces y preparaciones saladas, gracias a su versatilidad y su sabor delicado.

Información adicional

Tarta dulce salada con jamón y quesos

Una deliciosa variante de la tarta dulce salada se obtiene enriqueciéndola con jamón crudo y quesos como mozzarella y caciotta. Esta preparación es perfecta para un aperitivo sabroso o para un picnic, gracias a su sabor equilibrado entre dulce y salado. Para realizarla, sigan la receta base, pero asegúrense de añadir una generosa cantidad de jamón en cubos y quesos, que darán una cremosidad única al relleno. La dulzura de la base se combina perfectamente con lo salado de los ingredientes, creando un plato versátil que puede ser servido tanto caliente como a temperatura ambiente. ¡No olviden decorar la superficie con un poco de pecorino rallado para un toque de sabor extra!

Tarta dulce salada a la lucana

La tarta dulce salada tiene una tradición bien arraigada en Basilicata, donde se prepara en muchas variantes. La receta típica lucana prevé el uso de ingredientes frescos y genuinos, a menudo locales. Aquí, la ricotta y el pecorino son protagonistas, y su sabor intenso se realza con la adición de jamón crudo. La tarta puede ser horneada hasta dorarse, creando una corteza crujiente que encierra un relleno suave y sabroso. Esta preparación es ideal también para fiestas y celebraciones, llevando un toque de autenticidad regional a la mesa. ¡Experimenten con hierbas aromáticas como romero u orégano para un aroma aún más envolvente!

Tarta dulce salada ligera sin mantequilla

Para quienes desean una versión más ligera de la tarta dulce salada, es posible prepararla sin mantequilla, sustituyéndola por aceite de oliva virgen extra. Esta variante reduce el contenido calórico y hace que la preparación sea más digestible. Utilizando ingredientes frescos como ricotta magra y quesos bajos en grasa, podrán obtener un plato sabroso y saludable. Además, pueden optar por una base de harina integral, que ofrecerá un mayor aporte de fibra. Esta tarta dulce salada ligera es perfecta para quienes siguen una dieta equilibrada, sin renunciar al sabor y a la bondad de un plato tradicional.

Beneficios de la ricotta y valores nutricionales de la tarta dulce salada

La ricotta, ingrediente principal de la tarta dulce salada, es un alimento rico en proteínas y bajo en grasas, particularmente indicada para quienes desean mantener una dieta equilibrada. Además de proporcionar un buen aporte de calcio, esencial para la salud de los huesos, la ricotta también es una fuente de vitaminas del grupo B. Una porción de tarta dulce salada, preparada según la receta tradicional, aporta aproximadamente 250-300 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados. Al elegir variantes más ligeras, como el uso de ricotta magra y la ausencia de mantequilla, es posible reducir aún más las calorías, manteniendo inalterada la bondad del plato.

¿Se puede congelar la tarta dulce salada?

Sí, la tarta dulce salada se puede congelar sin problemas. Se recomienda hacerlo después de la cocción, una vez que se haya enfriado completamente. Para congelarla de la mejor manera, envuelvan la tarta en film transparente y guárdenla en un recipiente hermético. De este modo, podrán preservar su sabor y textura. Cuando deseen disfrutarla, basta con descongelarla en el refrigerador durante unas horas y luego calentarla en el horno durante unos minutos, hasta que esté nuevamente caliente y fragante. ¡Este método es ideal para tener siempre a disposición un plato sabroso y listo para servir en cualquier ocasión!