antipasti e/o contorni

Albóndigas de mozzarella

⏱ 60 min👤 4 pers.★★☆☆☆

Con la llegada del invierno, cuando las noches se alargan y el deseo de platos calientes y reconfortantes aumenta, las Albóndigas de mozzarella se revelan como una opción irresistible para una cena en familia o un aperitivo entre amigos. Este plato, simple pero rico en sabor, ofrece una textura crujiente por fuera y un corazón fundido de mozzarella, que se derrite suavemente con el primer bocado. La mozzarella, protagonista indiscutible de este plato, es un ingrediente que en Piamonte encuentra su mejor expresión, gracias a las variedades locales que se distinguen por su frescura y cremosidad. La preparación de las albóndigas comienza con una mezcla de pan rallado, hierbas aromáticas como salvia y romero, y un diente de ajo, que confieren un aroma envolvente y un sabor aromático, perfecto para realzar la dulzura de la mozzarella. La técnica de pasar las albóndigas por la harina, luego por el huevo y finalmente por el pan rallado, garantiza una crujiente única, que contrasta espléndidamente con la suavidad del relleno. Estos bocaditos son perfectos para diversas ocasiones: pueden servirse como antipasto durante un almuerzo festivo o como aperitivo, quizás acompañados de una salsa de tomate fresco o de una mayonesa aromatizada. Además, en algunas variantes regionales, es posible enriquecer la masa con aceitunas negras o alcaparras, añadiendo así una nota salina que combina bien con la mozzarella. Las Albóndigas de mozzarella son, en resumen, un plato versátil y sabroso que lleva a la mesa el calor de la tradición piamontesa, perfecto para calentar las frías noches invernales.

Ingredientes

Valores nutricionales 280 kcal / porción

Proteínas
14g
Carbohidratos
15g
Grasas
18g
Fibra
0.3g

* valores aproximados por porción

Información
60 minutos Tiempo de preparación
Sirve 4 personas
★★☆☆☆ Dificultad media

Preparación

Pasa por el mixer 3 cucharadas de pan rallado con algunas hojas de salvia y romero y un diente de ajo; añade las mozzarellas picadas groseramente, 3 cucharadas de parmesano rallado, un huevo, una pizca de sal y pimienta y continúa triturando un poco más. Forma albóndigas del tamaño de una nuez, pásalas por la harina, por los huevos batidos restantes y luego por el pan rallado. Colócalas en el congelador durante media hora o en la nevera durante un par de horas. Fríelas en aceite bien caliente hasta dorarse, sírvelas bien calientes.

Consejos
Si quieren obtener albóndigas de mozzarella perfectas, asegúrense de no triturar demasiado los ingredientes; una textura gruesa hace que el resultado final sea más sabroso e interesante.
Curiosidades
La mozzarella es un queso fresco originario del sur de Italia, en particular de Campania, y se produce tradicionalmente con leche de búfala, lo que le confiere un sabor único y cremoso.