El pez espada, símbolo de la tradición culinaria mediterránea, encuentra en su estofado una de las expresiones más sabrosas y versátiles de la cocina de mar. Este plato, caracterizado por un sabor decidido y una textura tierna, se prepara con cubos de pez espada enharinados, que se doran hasta alcanzar un color dorado para realzar su sabor. La adición de cebollinos frescos, dulces y aromáticos, enriquece aún más el plato, mientras que las aceitunas taggiasche y las hojas de laurel aportan un toque de intensidad y complejidad. La técnica de cocción, que prevé un dorado inicial seguido de un desglasado con vino blanco, permite mantener la carne del pez suave y sabrosa, creando un fondo rico que envuelve cada pieza. Este estofado de pez espada no es solo un plato para disfrutar junto al mar; es perfecto para una cena entre amigos o para un almuerzo dominical, acompañado de un contorno de verduras a la parrilla o de una simple ensalada de tomates y albahaca. Aunque cada familia puede presumir de su propia variante, enriqueciendo el plato con ingredientes de temporada como tomates cherry o alcaparras, el resultado final siempre es un homenaje a la frescura y a los sabores auténticos del mar. Con su versatilidad y su aroma envolvente, el estofado de pez espada es ideal también para ocasiones especiales, convirtiendo cada comida en un momento memorable.
* valores aproximados por porción
Toma el pez espada, córtalo en cubos y enharínalos. Corta los cebollinos y sofríelos en un poco de aceite de oliva. Agrega el pez. Dóralo bien, añade laurel, las aceitunas y mezcla. Desglasa con vino blanco y cocina hasta que esté listo.