sopa de espárragos

En primavera, cuando la naturaleza despierta y los espárragos frescos comienzan a brotar en los campos calabreses, la sopa de espárragos emerge como un plato símbolo de la tradición local. Esta receta, que tiene sus raíces en la cocina campesina, aprovecha la frescura de los espárragos, cuyas puntas tiernas y sabrosas se unen a un caldo de carne rico y envolvente. La técnica de cocción, que consiste en dorar el ajo en aceite de oliva antes de añadir los espárragos, realza sus aromas y confiere a la sopa una profundidad de sabor inesperada. Perfecta para un almuerzo en familia o una cena entre amigos, esta sopa se sirve caliente, acompañada de pan casero que absorbe el caldo, creando una combinación de texturas y sabores. La adición de huevos, pecorino y perejil enriquece aún más el plato, haciéndolo ideal para calentar las noches más frescas de finales de temporada. La sopa de espárragos es un verdadero himno a la simplicidad y a la calidad de los ingredientes, perfectamente alineada con la filosofía culinaria calabresa.

Ingredientes

Valores nutricionales 280 kcal / porción

Proteínas
15g
Carbohidratos
28g
Grasas
12g
Fibra
2.5g

* valores aproximados por porción

Información
40 minutos Tiempo total
Sirve 6 personas
★★☆☆☆ Dificultad media
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Preparación

Limpiar los espárragos, conservando solo las puntas y las partes más tiernas, y lavarlos, luego verterlos en una cacerola donde el ajo se habrá dorado en un poco de aceite de oliva. Después de unos minutos, añadir el caldo y dejar cocinar. Al finalizar la cocción, unir los huevos, el pecorino, el perejil, la pimienta y la sal. Revolver con una cuchara de madera y verter en los cuencos donde ya habrás puesto las rebanadas de pan.