En la temporada en la que los colores del otoño comienzan a teñir las mesas con matices cálidos y envolventes, el Pollo Relleno emerge como un plato rico en tradición y sabor. Este segundo plato, caracterizado por una carne tierna y jugosa, está relleno con un stuffing que une el aroma de las hierbas aromáticas y la rusticidad del pan de maíz, convirtiéndolo en una elección perfecta para un almuerzo familiar dominical o una cena entre amigos. La técnica de cocción, que implica flamear el pollo, no solo sirve para eliminar posibles impurezas, sino que también confiere un sabor ahumado que se combina maravillosamente con la delicadeza de la carne. Originario de Lombardía, el Pollo Relleno se distingue por el uso de las menudencias, que son hábilmente picadas y sofritas con cebolla y vino, creando una base rica y sabrosa. Esta preparación puede tener variantes locales, con algunas familias que prefieren añadir frutas secas u otros ingredientes típicos de su tradición. Perfecto para ocasiones especiales, este plato se combina espléndidamente con guarniciones de temporada, como puré de patatas o verduras a la parrilla, que completan la experiencia gastronómica, haciendo de cada bocado un momento para compartir y apreciar. La combinación de sabores y el cuidado en la preparación hacen del Pollo Relleno una receta que expresa lo mejor de la cocina lombarda, capaz de ofrecer una experiencia culinaria auténtica y memorable.
* valores aproximados por porción
Limpiar, lavar, secar y flamear un pollo de aproximadamente 1000 g. Picar las menudencias del pollo y sofreírlas en un poco de aceite con 1 cebolla finamente rebanada. Mojar con un poco de vino, dejar evaporar y luego añadir 300 g de pan de maíz duro. Sazonar con sal, pimienta, tomillo, orégano, nuez moscada y 1 cucharada de parmesano rallado. Humedecer con un poco de caldo o agua para ablandar bien el pan y con esta mezcla rellenar el pollo que será cocido en el horno.