Con la llegada del otoño, cuando los colores de las hojas comienzan a transformarse y el aire se vuelve más fresco, el Frico friulano emerge como un plato ideal para calentar las noches en familia. Esta receta, símbolo de la tradición culinaria de Friuli Venezia Giulia, une la cremosidad del queso, generalmente Montasio, con la dulzura de las patatas, creando una combinación perfecta de sabores y texturas. La técnica de cocción, que prevé una lenta fusión en la sartén, permite que el queso libere todo su aroma, mientras que la costra dorada que se forma en la superficie añade un toque de crocancia irresistible. Perfecto para servir como plato único o como aperitivo durante una cena entre amigos, el Frico también se presta a variantes creativas con la adición de verduras de temporada, como calabacines y pimientos rojos. Cada bocado ofrece una experiencia auténtica, que cuenta la historia de una tierra rica en historia y tradición gastronómica, haciendo de cada comida un momento especial.
* valores aproximados por porción
Para el frico: mezclar el queso sin corteza y cortado en trozos con las patatas pasadas por el prensador. Sofreír la cebolla picada con un poco de aceite en una sartén antiadherente y luego añadir las patatas y el queso. En un molde de 8 cm nivelar muy bien con una espátula de madera y dejar fundir lentamente hasta que se forme una bonita costra. Dar la vuelta y dorar también por el otro lado. Si es necesario, ajustar con sal y pimienta.
Para la polenta: limpiar y lavar los pimientos, cortarlos en trozos y sofreírlos en una olla donde luego haremos la polenta, cubrir con agua y cocinar hasta que se reduzca todo el líquido, triturar y añadir un litro de agua, llevar a ebullición y verter la harina de polenta, ajustar con sal y cocinar durante unos 40 minutos. Una vez lista, mantener caliente, tomar un poco de la polenta y extenderla en un silpat con un grosor de dos mm. Secar en el horno a 90 grados durante 1 hora. Obtendremos láminas para usar como guarnición con la ensaladita.
Presentación: colocamos el frichetto en el centro del plato, la crema de polenta y pimientos, encima ponemos nuestra ensaladita aderezada con una ligera vinagreta, las calabacitas cortadas en juliana y una quenelle de queso de cabra, finalmente las láminas de polenta.
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