La fama de la achicoria se remonta a las civilizaciones griega y latina, donde se utilizaba para tratar algunas dolencias de salud, entre ellas el insomnio, además de usarse para preparar café. En el Véneto, la achicoria representa un producto verdaderamente típico, que sólo se convirtió en un recurso económico a partir del siglo XV, ya que anteriormente sólo crecía de forma espontánea, especialmente fuera del territorio adyacente a la ciudad de Treviso.