Con la llegada de la bella temporada, la frescura de los calabacines y las zanahorias se convierte en protagonista en la mesa, regalando un antipasto vibrante y colorido como los calabacines y zanahorias marinadas. Este plato, perfecto para un almuerzo al aire libre o como guarnición para una cena entre amigos, aprovecha la técnica de la marinatura, que no solo realza los sabores de las verduras, sino que también mejora su textura, haciéndolas crujientes y aromáticas. Los calabacines, con su dulzura natural, se combinan espléndidamente con las notas frescas de las zanahorias, mientras que la adición de hierbas aromáticas como albahaca, menta y perejil, junto con el ajo, crea una mezcla de aromas irresistibles. La marinatura se lleva a cabo en una emulsión de aceite de oliva virgen extra y vinagre de vino blanco, que confiere un agradable equilibrio entre acidez y suavidad. Ideales para acompañar platos de carne a la parrilla o para enriquecer un buffet de antipastos, estos calabacines y zanahorias marinadas son un himno a la simplicidad y a la bondad de la cocina italiana, perfectas para celebrar la temporada estival.
* valores aproximados por porción
Lavar las verduras, quitar los extremos de los calabacines y pelar las zanahorias. Cortar las verduras en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Poner a hervir en una cacerola el agua y el vinagre con la sal gruesa. Cuando alcance el hervor, sumergir las verduras durante 3 minutos. Escurrir bien. Poner las verduras a marinar en un recipiente con abundante aceite de oliva, el ajo cortado en rodajas y las hierbas aromáticas. Guardar en el frigorífico y mezclar de vez en cuando.
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