Con la llegada de los días más frescos, la cabra con frijoles emerge como un plato perfecto para calentar las mesas ligures, uniendo la rusticidad de la carne de cabra a la elegancia de las legumbres. Este plato, tradicionalmente preparado en épocas festivas o durante un almuerzo en familia, requiere un cuidadoso tratamiento de la carne, que debe dejarse en remojo en agua fresca durante al menos doce horas, mejor si veinticuatro, para eliminar el característico sabor salvaje. El secreto de un buen resultado radica en la elección de una olla de barro, ideal para una cocción uniforme y lenta, que permite que los sabores se amalgamen perfectamente. El sofrito, preparado con cebolla, panceta y verduras picadas, confiere un aroma envolvente, mientras que los frijoles, ricos en nutrientes y de sabor delicado, completan armoniosamente el plato. Perfecta para servir en una cena entre amigos, la cabra con frijoles representa un auténtico ejemplo de la tradición culinaria ligure, capaz de evocar el calor y la acogida de las mesas domésticas.
* valores aproximados por porción
La cabra se corta en trozos y se deja en remojo al menos 12 horas (mejor 24) en agua fresca y corriente. Este lavado sirve para quitarle al animal el sabor salvaje. Preparar un sofrito con aceite, panceta y cebolla, apio y zanahoria picados (la cebolla, sin embargo, debe ser el doble en comparación con las otras verduras). Luego, colocar en una olla grande (preferiblemente de barro con la boca ancha) la carne de cabra salpimentada al gusto. Mantener el fuego alto durante un par de minutos, luego añadir el vino tinto. Después, bajar el fuego, cubrir y dejar cocinar a fuego lento durante al menos 45 minutos. En este punto, añadir un poco de salsa de tomate concentrada, las hierbas aromáticas picadas y alargar con agua tibia sazonada con un cubito de caldo y un poco más de vino tinto, para evitar que el fondo se pegue. Por separado, cocinar los frijoles, que se deben añadir a la olla de la cabra a mitad de cocción, para que terminen de absorber el sabor de la salsa. Cubrir nuevamente y cocinar a fuego bajo durante al menos otra media hora. El guiso debe ser controlado continuamente y mezclado con cuidado. Servir, bien caliente, con la olla en la mesa, cuando la carne de cabra tierna tiende a deshacerse.
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