El invierno en Friuli Venezia Giulia trae consigo un dulce aroma de tradición, y la "pinza" goriziana es un símbolo perfecto de esta temporada. Preparada con ingredientes simples como harina, azúcar y leche, la pinza se distingue por su doble fermentación que le confiere una consistencia suave y un sabor envolvente, enriquecido con notas de cedro y ron. Este dulce, típico de las festividades y ocasiones especiales, se sirve a menudo durante el almuerzo del domingo o como postre para las fiestas, acompañado de una buena copa de vino dulce. Su preparación requiere cierta paciencia, pero el resultado final compensa ampliamente, regalando momentos de dulzura para compartir con la familia y amigos. Cada bocado cuenta una tradición culinaria que tiene raíces en la cultura local, convirtiendo la "pinza" goriziana no solo en un dulce, sino en una experiencia para vivir juntos.
* valores aproximados por porción
Primera fermentación: 100 gr de harina, dos cucharadas de azúcar, toda la levadura, leche suficiente para formar la masa que se dejará fermentar durante aproximadamente media hora. Segunda fermentación: la mitad de la harina, todo el azúcar, la mitad de la mantequilla derretida y tibia, el huevo entero y seis yemas, sal, la masa ya fermentada y leche suficiente para una nueva masa suave que se dejará fermentar durante una hora. Tercera fermentación: en la mesa de trabajo amasar la harina restante con las yemas, los aromas, la masa fermentada, la leche. Trabajar la masa durante mucho tiempo, darle forma redonda, dejar fermentar durante una hora; barnizar con huevo y hornear a temperatura moderada (160°C) durante cuarenta minutos.
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