Con la llegada de la temporada de verano, las mesas de Puglia se llenan de colores y aromas frescos, y los cavatelli con mejillones y frijoles se convierten en un plato imprescindible para quienes desean saborear la autenticidad de la cocina local. Esta receta, típica de las zonas costeras, celebra la calidad de los mejillones frescos, que se abren en un cálido abrazo durante la cocción, liberando su sabor marino y enriqueciendo el plato con una nota salina. La preparación de los cavatelli, trabajados a mano con harina y agua, requiere cierta habilidad, pero el resultado recompensa cada esfuerzo: una pasta rústica que se combina perfectamente con la cremosidad de los frijoles y la dulzura de los tomates cherry. Ideal para un almuerzo en familia o una cena entre amigos, este plato se disfruta mejor con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una espolvoreada de perejil fresco, llevando a la mesa un bocado de Puglia que evoca el verano y la convivialidad de las noches al aire libre.
* valores aproximados por porción
Para la pasta: amasa la harina con el agua tibia y trabaja hasta obtener una masa lisa. Toma trozos que enrollarás formando pequeños cilindros. Corta pedacitos de aproximadamente 2 cm y con la punta de un cuchillo frótalos sobre la superficie de trabajo, obteniendo pequeñas conchitas alargadas. Colócalas sobre un paño para que se sequen. Lava y raspa los mejillones y ábrelos a fuego vivo en una olla con tapa. Una vez listos, retíralos de las conchas y filtra el líquido residual. Haz dorar dos mitades de diente de ajo en una olla con el aceite, tallos de perejil, reduce un poco y añade el líquido de los mejillones y los tomates cherry troceados. Deja espesar un poco, luego añade los frijoles con su agua de cocción y por último los mejillones. Vierte en la olla los "cavatelli" cocidos al dente y mezcla con cuidado. Pasa todo a la sartén durante unos minutos. Como último condimento, perejil picado y pimienta negra recién molida.
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