Pasta Reale

El invierno trae consigo el deseo de platos que calientan y satisfacen, y la Pasta Reale es perfecta para estas ocasiones. Esta delicia, similar a la pasta choux, se prepara con ingredientes simples como harina, mantequilla y huevos, pero su resultado es un concentrado de sabor y textura. La técnica de cocción es fundamental: el agua y la mantequilla deben alcanzar el hervor antes de añadir la harina, creando una masa que se compacta y se despega de las paredes de la cacerola, garantizando una base perfecta para una variedad de preparaciones. Tradicionalmente utilizada en los almuerzos de los domingos, la Pasta Reale se presta a múltiples interpretaciones, adaptándose bien a salsas ricas o a condimentos más ligeros. Es un plato que invita a reunirse alrededor de la mesa, compartiendo momentos de convivialidad y sabores auténticos. Ya sea en una cena entre amigos o en un almuerzo familiar, la Pasta Reale sabrá conquistar los paladares de todos, haciendo que cada comida sea especial.

Ingredientes

Valores nutricionales 320 kcal / porción

Proteínas
8g
Carbohidratos
30g
Grasas
18g
Fibra
1g

* valores aproximados por porción

Información
30 minutos Tiempo total
Sirve 4 personas
★★☆☆☆ Dificultad media
Compartir
Comparte esta receta con tus amigos:

Preparación

Se trata, en esencia, de una pasta para choux, y se procede de la misma manera. Agua y mantequilla al fuego, se espera a que hierva, se retira la cacerola y se echa la harina de un solo golpe en la cacerola. Ahora mezcla bien y vuelve a poner al fuego: cocina la mezcla un poco a fuego no muy alto: ¿se asemeja a un único bollo blanco que se pega a la cuchara de madera y se despega de las paredes? ¡Bien! Eso significa que está lista. Ponla en un bol y déjala enfriar. Bate ahora los huevos uno a uno y añádelos bien (es fundamental para el inflado) a la masa. Continúa así, con todos los huevos. Toma una manga pastelera y forma bolitas del tamaño de avellanas en la bandeja del horno cubierta con papel de hornear. Cocínalas en el horno a unos 180 grados. No las cocines en el caldo: caliéntalo bien y sumérgelas un momento antes de servir.