Cuando el invierno llama a la puerta, la favata emerge como un plato rico y sustancioso, perfecto para calentar las noches en familia. Este guiso tradicional de Cerdeña, a base de habas, salchichas, costillas y panceta, representa una auténtica celebración de la cocina campesina, donde cada ingrediente cuenta la profunda conexión con la tierra. La preparación comienza con una cuidadosa maceración de las habas, que, una vez cocidas lentamente junto a la carne, liberan un sabor cremoso y envolvente. La técnica de cocción, que prevé un largo guiso, permite que las grasas de las carnes se amalgamen perfectamente con las habas, creando un plato rico en sabor y tradición. Este plato es ideal para un almuerzo dominical, acompañado de un buen pan casero, y representa un verdadero himno al invierno, cuando la convivialidad y los sabores robustos se fusionan en una única experiencia gastronómica. La favata no es solo una comida, sino un momento para compartir, donde cada bocado cuenta historias de familia y antiguas tradiciones culinarias.
* valores aproximados por porción
Poner en remojo las habas durante un día. Verter en una olla un litro y medio de agua, añadir las costillas, la salchicha cortada en rodajas, la panceta cortada en trozos, salar al gusto y cocinar durante aproximadamente una hora, luego agregar las habas y cocinar otra hora más. Preparar un sofrito con la panceta, la cebolla, el perejil y freírlo en dos cucharadas de aceite, unirlo a la carne y las habas al final de la cocción, dejando hervir a fuego lento durante cinco minutos más. Revolviendo con cuidado, ajustar de pimienta y servir.
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