Con la llegada de la temporada otoñal, el risotto con judías de ojo se convierte en un plato ideal para calentar las mesas en familia. Esta receta, típica de Lombardía, se distingue por el uso de judías de ojo, una variedad de legumbre caracterizada por un sabor delicado y una textura tierna, que se combina perfectamente con la cremosidad del arroz. La preparación requiere una atención especial a la técnica de cocción: las judías deben ser puestas en remojo durante al menos doce horas, permitiendo así realzar su ternura y obtener un caldo rico en sabor. La base de sofrito, con cebolla y puerro dorados en aceite y mantequilla, confiere una profundidad aromática que envuelve el plato, mientras que el salamino añade una nota rústica y sabrosa. Este risotto, perfecto para un almuerzo dominical o una cena entre amigos, se presta espléndidamente a acompañar un buen vino tinto, haciendo de cada bocado un momento de placer auténtico.
* valores aproximados por porción
Mantener las judías en remojo al menos doce horas antes de usarlas. Colocarlas frías en el caldo y cocinarlas durante aproximadamente una hora. En una sartén para risotto, sofreír en aceite y mantequilla, a fuego bajo, la cebolla y el puerro picados. Agregar a la mezcla el salamino desmenuzado, privado de la piel y de la grasa exterior, y dejarlo dorar durante unos minutos. Mojar con el vino y dejar evaporar. Añadir el arroz y, tras un breve tostado, el caldo con las judías, a cucharones, hasta que esté al dente.
Plato muy popular en Lomellina.
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