burrida a sa casteddaia

La burrida a sa casteddaia representa un auténtico plato de la tradición sarda, perfecta para un almuerzo en familia durante los frescos días de invierno. La preparación comienza con el gattuccio de mar, un pez de carnes delicadas y sabrosas, que se cuece y luego se enriquece con un aderezo a base de nueces picadas y vinagre de vino blanco. Esta combinación no solo realza el sabor del pescado, sino que crea un equilibrio perfecto entre la dulzura de las nueces y la acidez del vinagre, haciendo que cada bocado sea una experiencia memorable. La técnica de cocción, que prevé el escaldado del hígado, es fundamental para conferir al plato una profundidad de sabor única. Tradicionalmente servida durante las festividades o en ocasiones especiales, la burrida se acompaña bien con un buen pan casero, ideal para recoger el aderezo rico y envolvente. Este plato no solo es un símbolo de la gastronomía sarda, sino también una invitación a redescubrir los sabores auténticos de una isla que tiene mucho que contar a través de su cocina.

Ingredientees

Valores nutricionales 520 kcal / porción

Proteínas
38g
Carbohidratos
8g
Grasas
38g
Fibra
2g

* valores aproximados por porción

Información
15 minutos Tiempo total
30 minutos Tiempo activo
Sirve 4 personas
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Preparación

Después de limpiar y lavar el gattuccio de mar, quitarle el hígado y escaldarlo en una cacerola aparte. Cocer el gattuccio en agua salada hirviendo durante unos quince minutos, pelarlo y luego cortarlo en pequeños trozos. Picar las nueces añadiendo algunas gotas de vinagre. Calentar en una cacerola aparte 4 cucharadas de aceite, añadir los dientes de ajo y el hígado escaldado previamente. Finalmente, incorporar la pasta de nueces cocinando a fuego lento y mezclando hasta que la preparación esté completamente amalgamada. Luego, verter el vinagre y dejar hervir a fuego lento hasta que la salsa se vuelva hilada y cremosa. En un bol, colocar en capas los trozos de gattuccio y cubrir cada capa con la salsa recién retirada del fuego. Cubrir y dejar reposar al menos un día antes de servir.