Entre las hierbas aromáticas más extendidas y apreciadas, la salvia, con su aroma fresco e intenso, puede utilizarse tanto seca como fresca, con un resultado óptimo en ambos casos. En la naturaleza, aunque no es un aspecto muy conocido de esta hierba aromática, se puede encontrar en tres variedades diferentes: la primera es la latifolia, la más extendida, la segunda es la lavandulifolia y, finalmente, la tercera variedad se llama crujiente. En algunas recetas, las hojas de salvia se pican finamente para crear un relleno delicioso.