Con la llegada del otoño, la naturaleza nos regala un tesoro de sabores y aromas, y entre ellos destacan los champiñones, ingredientes versátiles y de intenso sabor, perfectos para enriquecer platos de todo tipo. La Crema de Champiñones se presenta como un primer plato envolvente y cremoso, en el que la dulzura de los champiñones se fusiona armoniosamente con la delicadeza de la bechamel, creando una consistencia sedosa que invita a ser disfrutada con un buen pan crujiente. Este plato es emblemático de la tradición culinaria lombarda, donde el uso de ingredientes frescos y de temporada es un principio fundamental. La preparación requiere una técnica simple pero efectiva: los champiñones, limpios y en rodajas, se doran en la mantequilla, permitiendo así resaltar su sabor y liberar sus aromas. La bechamel, preparada con cuidado, une todo, otorgando un toque de cremosidad que convierte cada cucharada en un momento de pura satisfacción. Aunque la receta puede variar de familia a familia, su corazón siempre permanece igual, y en las cocinas lombardas a menudo se enriquece con un toque de nuez moscada, que añade una nota de calidez y profundidad al plato. Este cremoso condimento es ideal para un almuerzo en familia, quizás acompañado de un contorno de verduras de temporada o servido como aperitivo durante una cena entre amigos. La Crema de Champiñones no es solo un plato para degustar, sino una forma de celebrar los sabores otoñales, convirtiendo cada ocasión en un momento especial para compartir.
* valores aproximados por porción
Limpiar los champiñones, cortarlos en rodajas y cocinarlos con aproximadamente 20 g de mantequilla. Añadir la sal. Preparar la bechamel: en una cacerola derretir la mantequilla restante, añadir la harina y mezclar con una cuchara de madera, incorporar la leche y llevar a ebullición mientras se mezcla constantemente; añadir sal y nuez moscada. Pasar los champiñones por un colador (o en el Bravo Simac), unirlos a la bechamel y cocinar a fuego lento durante unos 10 minutos. Diluir con el caldo, llevar a ebullición nuevamente y añadir el perejil picado. Servir la crema con tostadas de pan fritas o tostadas.