agua loca

En un frío día toscano, cuando el viento trae consigo el olor del mar, el agua loca se revela como una de las delicias más genuinas de la tradición culinaria local. Este plato de pescado, a base de zerris, se distingue por su simplicidad y frescura, reflejando la riqueza del territorio costero toscano. La preparación comienza con un majado de ajo, nepitella y jengibre, ingredientes que confieren al caldo un aroma envolvente y un sabor decidido. La técnica de cocción, que consiste en hervir los ingredientes en abundante agua, permite realzar el gusto del pescado, manteniéndolo tierno y jugoso. Perfecta para un almuerzo en familia o una cena entre amigos, el agua loca se combina espléndidamente con crostinis de pan tostado, haciendo de cada comida un momento de compartir y placer. Este plato, símbolo de la cocina rústica toscana, es una invitación a redescubrir las tradiciones culinarias y dejarse conquistar por la genuinidad de los ingredientes.

Ingredientees

Valores nutricionales 280 kcal / porción

Proteínas
38g
Carbohidratos
2g
Grasas
12g
Fibra
0g

* valores aproximados por porción

Información
25 minutos Tiempo total
Sirve 4 personas
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Preparación

Poner seis dientes de ajo, un puñado de nepitella y uno de jengibre en el mortero y machacarlos finamente. Preparar en el fuego una olla para la sopa con suficiente agua y, cuando el agua esté hirviendo, añadir el majado que se habrá vuelto homogéneo. Unir dos vasos de aceite y sal al gusto. Hervir a fuego vivo durante unos diez minutos y luego agregar los zerris limpios, sin quitarles la cabeza. Bajar el fuego y dejar cocinar los zerris. No necesitarán mucha cocción. Sin embargo, tener cuidado de que no se rompan. Preparar en una sopera rebanadas de pan, mejor tostadas, y verter primero el agua loca y luego los zerris.