Entre los frutos de la huerta, la calabaza alcanza su madurez durante el mes de septiembre, y no es raro encontrarla acompañando a uvas y productos de la época de cosecha. La calabaza se puede consumir de diferentes formas, partiendo de su pulpa, sin descuidar sus semillas, estas últimas generalmente tostadas y consumidas como aperitivo. El origen de la calabaza lo encontramos en América y su llegada a Europa se debe a los colonos españoles. La calabaza es apta para la elaboración de multitud de recetas y, en particular, primeros platos a base de arroz y pasta o, también, segundos platos de pescado.