El bicarbonato de sodio es uno de los protagonistas de la cocina y, sobre todo, representa mejor la síntesis del ingenio de nuestros abuelos: el mismo, de hecho, sirve para hacer la digestión en lugar de muchas pastillas y otras comodidades, después de lo cual se se puede utilizar para limpiar cuidadosamente frutas y verduras y, por último, también es perfecto para elaborar deliciosas recetas de postres sin tener que utilizar levadura en la masa. Además de esto, el bicarbonato de sodio también se utiliza en caso de resfriados para curar esas pequeñas dolencias estacionales.