Pechuga de Pollo con Guisantes

Con la llegada de la primavera, la Pechuga de Pollo con Guisantes se convierte en un plato ideal para celebrar la frescura de los productos de temporada. Los guisantes, tiernos y dulces, son un verdadero tesoro culinario, perfectos para acompañar la pechuga de pollo en una combinación que realza la delicadeza de la carne. La técnica de dorar el pollo en mantequilla y desglasar con vino blanco no solo enriquece el plato con aromas envolventes, sino que también contribuye a mantener la carne jugosa y sabrosa. Este segundo plato, simple pero refinado, es perfecto para una cena entre amigos o un almuerzo en familia, donde el sabor genuino de los ingredientes puede brillar. La cremosidad de la crema de cocina, finalmente, une todo en un vínculo de sabores que invita a disfrutar cada bocado con placer. Un plato que, a pesar de su simplicidad, logra llevar a la mesa la frescura y la vivacidad de la primavera, convirtiéndolo en una excelente elección para ocasiones especiales.

Ingredientes

Valores nutricionales 380 kcal / porción

Proteínas
35g
Carbohidratos
18g
Grasas
18g
Fibra
4g

* valores aproximados por porción

Información
30 minutos Tiempo total
Sirve 2 personas
★★☆☆☆ Dificultad media
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Preparación

Derretir la mantequilla en una sartén, enharinar las pechugas de pollo y dorarlas en la mantequilla con vino blanco. Agregar los guisantes previamente hervidos y completar todo con crema de cocina. Cocinar durante 5-6 minutos y servir.