De los quesos de untar, aunque los más conocidos en el imaginario colectivo se producen principalmente de forma industrial y se sitúan junto a grandes marcas como Philadelphia, existen muchas variedades italianas, como la squacquerone, el mascarpone, la ricotta o la robiola. De hecho, estos últimos productos lácteos se prestan sin demasiada dificultad para untarlos en el pan o incluso para enriquecer muchas otras recetas tradicionales, desde los primeros platos hasta los segundos platos más complejos.