El éxito en la difusión de la carne de cerdo se debe esencialmente a que su conservación es muy sencilla: de hecho, la carne de cerdo se puede encontrar en embutidos, panceta, embutidos y también en otros tipos de cortes. En la historia de la alimentación humana, este animal fue uno de los primeros en ser domesticado y, además, se caracteriza por una peculiaridad muy interesante: la posibilidad de explotar cada una de sus partes, hasta el punto de que no se puede tirar la carne de cerdo. elimina cualquier cosa, desde las cerdas que se utilizan para cepillos y cepillos, hasta los pies y la sangre, esta última también perfecta para preparar los famosos chicharrones.