Recetas con carne

finanziera a la piemontesa

⏱ 80 min👤 4 pers.★★★☆☆

En el corazón del invierno piemontés, cuando los días se acortan y el frío comienza a hacerse sentir, la finanziera a la piemontesa emerge como un plato rico y sustancioso, perfecto para calentar las mesas de las familias. Esta preparación, que tiene su origen en tradiciones antiguas, combina con maestría vísceras de ternera y pollo, como riñones y bargigli, que se blanquean primero para resaltar su delicadeza, y luego se cocinan en una salsa envolvente a base de mantequilla, champiñones y un toque de marsala. La elección de ingredientes frescos y de alta calidad es fundamental: los champiñones, por ejemplo, deben ser de temporada para garantizar un sabor intenso y aromático. Servida con guarniciones simples como guisantes o pepinos, la finanziera es ideal para un almuerzo dominical o una cena entre amigos, donde cada plato se convierte en un momento de compartir. Su preparación requiere atención y cuidado, pero el resultado final compensa ampliamente el esfuerzo, rindiendo homenaje a la rica tradición culinaria piemontesa.

Ingredientes

Valores nutricionales 320 kcal / porción

Proteínas
22g
Carbohidratos
8g
Grasas
26g
Fibra
1g

* valores aproximados por porción

Información
80 minutos Tiempo total
Sirve 4 personas
★★★☆☆ Difícil

Preparación

En una cacerola con agua salada, disponer los riñones, los bargigli, las crestas de pollo y las animelles de ternera; poner al fuego y hervir durante 15 minutos. Escurrir las vísceras, pelarlas, enjuagarlas y volver a poner las crestas y los bargigli en agua salada durante unas horas. Cortar en rodajas la fesa, el solomillo y las animelles; cortar en trozos regulares los filones y enharinar todos los ingredientes. En una cacerola, derretir la mantequilla, dorar la fesa y el solomillo, añadir las crestas y los bargigli y por último los filones, los hígados y las animelles; dejar dorar durante unos minutos. Mojar con vinagre, añadir los guisantes, los champiñones y los pepinos. Salpimentar y reducir el fuego, removiendo de vez en cuando. A mitad de cocción, mojar con el marsala y añadir una pizca de azúcar. Servir caliente.