Con la llegada de la bella temporada, el deseo de platos frescos y ligeros se hace sentir, y las linguine al cartoccio representan una elección perfecta para celebrar los sabores del mar. Esta preparación encierra en sí la delicadeza de los mariscos, como calamares, gambas y mejillones, que se unen en un abrazo de sabores con el aroma del perejil y la dulzura de la salsa de tomate. La técnica del cartoccio no es solo una forma de cocinar la pasta, sino una verdadera estrategia para conservar la humedad y los aromas, permitiendo que cada ingrediente exprese al máximo sus características. Originarias de Puglia, estas linguine son un plato que se presta a muchas variantes, dependiendo de las tradiciones locales y de la disponibilidad del pescado. En algunas zonas, por ejemplo, es común añadir también almejas o sepias, enriqueciendo aún más el plato. Perfectas para una cena de verano en compañía, las linguine al cartoccio se sirven directamente en su envoltura, creando una atmósfera informal y convivial. Este plato es ideal también para un almuerzo dominical, cuando la familia se reúne alrededor de la mesa para disfrutar juntas de las delicias del mar. No olviden acompañarlas con un buen vino blanco fresco, que completará la experiencia gastronómica. La simplicidad de los ingredientes y la rapidez de preparación hacen de las linguine al cartoccio una opción irresistible, capaz de llevar un toque de mar directamente a su mesa.
* valores aproximados por porción
Sofreír en aceite de oliva un diente de ajo, añadir los mariscos y luego el perejil y la salsa de tomate; cuando la salsa esté lista, unir el aceite de oliva. Cocer las linguine en agua ligeramente salada, escurrirlas al dente; mezclar con la salsa de mariscos y disponerlas en el cartoccio de papel de aluminio para horno. Cocer en el horno caliente (200°) durante unos cinco minutos. Servir de inmediato.