En una tarde de primavera, cuando el sol comienza a calentar el aire y el deseo de dulzura se hace sentir, los Dulces Egipcios se revelan como una excelente elección para endulzar las reuniones familiares o los encuentros entre amigos. Estos pequeños dulces, elaborados con harina, mantequilla y un toque de vainillina, se caracterizan por su textura quebradiza y el sabor delicado que se combina perfectamente con el té o el café. La preparación requiere un cuidadoso trabajo de la mantequilla a temperatura ambiente, que, unida con paciencia a la harina y al azúcar, permite obtener una masa suave y compacta. La forma redondeada, similar a la de los baci Perugina, hace que estos dulces sean no solo deliciosos sino también visualmente atractivos, perfectos para un postre después de un almuerzo ligero o como merienda. La tradición egipcia, con su riqueza de sabores y aromas, se refleja en cada bocado, convirtiéndolos en una verdadera invitación a compartir momentos de dulzura y convivencia.
* valores aproximados por porción
Dejar ablandar la mantequilla a temperatura ambiente, luego trabajarla con la vainillina durante unos diez minutos, en un bol. En otro recipiente mezclar la harina con el azúcar, luego unir poco a poco a la mantequilla, mezclando al principio y amasando hacia el final. Amasar hasta obtener una masa compacta y seca, con la cual formar bolitas tipo baci Perugina, que se dispondrán en la bandeja enmantecada. Cocinar un cuarto de hora a 150 grados durante aproximadamente 15 minutos, luego dejar enfriar y espolvorear con azúcar glas. Atención: incluso al final de la cocción es absolutamente normal que estén blandos: la mantequilla se solidifica al enfriarse. Se recomienda acompañarlos con vin santo, y se afirma que pueden durar también 3-4 días.