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scalille

⏱ 60 min👤 2 pers.★★☆☆☆

Con la llegada de la Navidad, las cocinas calabresas se llenan de aromas embriagadores y dulces tradicionales, entre los que se encuentran las scalille, que encantan a grandes y pequeños. Estos dulces, similares a escaleras, no solo son un placer para el paladar, sino que llevan consigo un significado profundo, simbolizando la ascensión hacia el reino de Cristo. La preparación comienza con un trabajo cuidadoso de los huevos, unidos a la mantequilla y al azúcar, seguido de la adición de una pizca de sal y de anís, un ingrediente que enriquece todo con su aroma único y envolvente. La elección de una levadura vainillada otorga a estos dulces una dulce fragancia, mientras que la consistencia suave de la masa, obtenida al tamizar la harina, permite moldear las scalille en formas perfectas. Tradicionalmente servidas durante las festividades, son perfectas para acompañar un café o un licor, convirtiendo cada momento de la mesa navideña en una ocasión especial para compartir con la familia.

Ingredientes

Valores nutricionales 520 kcal / porción

Proteínas
8g
Carbohidratos
42g
Grasas
35g
Fibra
1g

* valores aproximados por porción

Información
60 minutos Tiempo total
Sirve 2 personas
★★☆☆☆ Dificultad media

Preparación

Son dulces navideños similares a escaleras (scalille) que, por su forma, simbolizan la ascensión hacia el reino de Cristo.
Trabajar en un bol los huevos enteros con la mantequilla, el azúcar, una pizca de sal y el anís, luego añadir la harina tamizada, poco a poco, hasta obtener una masa suave pero consistente. Conseguir un palito liso de al menos el tamaño de un lápiz y de aproximadamente diez centímetros de largo. Mantenerlo ligeramente engrasado al usarlo. Trabajar la masa sobre la superficie de trabajo, luego dividirla en pequeñas porciones para alargarlas en cilindros tipo grissini del grosor de un dedo. Enrollar ahora uno por uno los grissini sobre el palito, envolviéndolos en espiral: deslizar suavemente esta espiral y colocarla sobre un paño enharinado. Freír las scalille en aceite caliente, secarlas sobre papel de estraza y pincelarlas con miel derretida al baño maría.

Consejos
Si desean obtener scalille perfectas, asegúrense de no sobrecargar el palito de masa, de lo contrario resultarán difíciles de sacar una vez fritas.
Curiosidades
El nombre 'scalille' proviene del término dialectal que significa 'escaleras', simbolizando la ascensión al reino de Cristo, vinculando así estos dulces a la tradición navideña.

Información adicional

Scalille con anís y azúcar glas

Una de las variantes más deliciosas de las scalille es la preparada con la adición de anís y una espolvoreada de azúcar glas. Esta receta conserva la tradición navideña y añade un toque de dulzura extra. El anís, gracias a su aroma distintivo, enriquece el sabor de los dulces, haciéndolos aún más tentadores. Para preparar estas scalille, sigue la receta base pero, antes de hornearlas, pinta la superficie con un poco de licor y espolvorea con azúcar glas una vez enfriadas. Este paso no solo hace que los dulces sean más bonitos a la vista, sino que también añade una dulzura extra que conquistará a todos. Perfectas para las festividades, estas scalille son ideales también como regalo gastronómico, para compartir la tradición con amigos y familiares.

Scalille calabresas con levadura de vainilla

Las scalille calabresas representan una variante muy querida de este dulce navideño. En Calabria, la tradición de preparar las scalille está arraigada y cada familia tiene su propia receta secreta. Utilizando la levadura de vainilla, se obtiene una masa ligera y aromática que se combina perfectamente con el sabor del anís. Esta variante es particularmente indicada para quienes aman los dulces esponjosos y fragantes. La preparación es similar a la tradicional, pero la levadura de vainilla aporta una nota dulce y fragante que hace que las scalille sean aún más irresistibles. Sírvelas durante las festividades para acompañar un buen café o un licor típico de la región, y verás cómo serán apreciadas por todos.

Scalille ligeras con menos azúcar y mantequilla

Para quienes desean disfrutar de las scalille sin sentirse pesados, existe una versión ligera de este dulce navideño. Al reducir la cantidad de azúcar y mantequilla, es posible obtener una masa más ligera, manteniendo, sin embargo, el sabor típico de las scalille. Esta preparación es ideal para quienes siguen una dieta equilibrada pero no quieren renunciar a los dulces durante las fiestas. Sustituyendo la mantequilla por un aceite vegetal y utilizando un edulcorante natural, como la miel o el azúcar de coco, se puede obtener un resultado satisfactorio sin comprometer el sabor. Las scalille ligeras pueden servirse con una espolvoreada de canela o cacao amargo para un toque extra de sabor, haciéndolas perfectas también para quienes cuidan la línea.

Beneficios nutricionales de las scalille y calorías aproximadas

Las scalille, aunque sean dulces, pueden ofrecer algunos beneficios nutricionales, gracias a los ingredientes utilizados. Los huevos, por ejemplo, son una excelente fuente de proteínas y contienen vitaminas esenciales como la vitamina D y la B12. La mantequilla, aunque calórica, proporciona ácidos grasos saludables, mientras que el anís es conocido por sus propiedades digestivas y aromáticas. Una porción de scalille (aproximadamente 100 gramos) puede contener alrededor de 350-400 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados y la cantidad de azúcar. Es importante consumirlas con moderación, especialmente durante las festividades, para evitar excederse con las calorías. Sin embargo, preparadas con ingredientes de calidad y en cantidades apropiadas, las scalille pueden ser un dulce agradable y, de vez en cuando, saludable.

¿Cómo se conservan las scalille y se pueden congelar?

Una pregunta frecuente sobre las scalille es: "¿Cómo se conservan y se pueden congelar?" Las scalille pueden conservarse en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante aproximadamente una semana, manteniendo su frescura. Si desean conservarlas por más tiempo, es posible congelarlas. Antes de congelarlas, asegúrate de que estén completamente frías. Puedes disponerlas en una bandeja en una sola capa y congelarlas durante un par de horas, luego transfórmalas a una bolsa para congelador. De esta manera, no se pegarán entre sí. Cuando quieras disfrutarlas, solo tendrás que dejarlas descongelar a temperatura ambiente. Este método permite preservar su sabor y su textura, haciendo que las scalille siempre estén listas para ser servidas incluso en ocasiones especiales.