'Huevos en la nieve' es un postre francés delicado y agradable. El plato se compone de uno o más merengues ligeros de forma ovalada cocidos en leche (o incluso agua) y colocados sobre una cama de crema pastelera. Es un auténtico manjar para los amantes de los postres. En Francia, país de origen de la receta, los “huevos en la nieve” también se denominan “islas flotantes” debido a que los merengues parecen flotar en un mar de natillas.
* valores aproximados por porción
Divide las claras de huevo de las yemas. Batir las claras de huevo enérgicamente con 20 g de azúcar hasta que estén espumosas y sólidas. Poner a calentar 250 ml de leche en un cazo, añadir 50g de azúcar y las semillas de media vaina de vainilla. Remueve de vez en cuando para disolver el azúcar. La leche no debe llegar a hervir, sino hasta que se formen burbujas en los bordes. Dar forma ovalada al huevo batido con dos cucharas y dejar que se deslice suavemente en la leche. Después de unos minutos se hincharán. Escúrrelas, colócalas en un plato y déjalas enfriar. No tires la leche, déjala en la olla. Reemplazar un poco de la leche evaporada hasta llegar nuevamente a un total de 250ml (tomará aproximadamente otros 50ml de leche). En un bol, bate la yema de huevo diluida con un poco de la leche que has usado para cocinar los merengues, luego vuelve a verter el huevo batido en la cacerola y cocina a fuego lento revolviendo constantemente. Debes obtener una crema pastelera muy suave y fluida, pero que no sea del todo líquida ni sólida. Cuando esté cocido, déjalo enfriar. Para servir, vierta la crema pastelera en un platillo o un tazón pequeño, coloque uno o más de los merengues ovalados sobre la crema pastelera y vierta un poco de caramelo o chocolate al gusto.
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Batir las claras de huevo enérgicamente hasta obtener una consistencia firme y espumosa
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Ponga a calentar un poco de leche en una cacerola, agregue el azúcar y las semillas de media vaina de vainilla; disolver el azúcar. Asegúrese de que la leche solo esté tibia, no hirviendo.
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Forme el huevo batido en formas ovaladas con dos cucharas.
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Deje que el huevo batido de forma ovalada se deslice suavemente en la leche. Después de unos minutos se hincharán. Escúrralos y colóquelos en un plato para que se enfríen.
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No tires la leche; déjalo en la sartén
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En una taza de té, bate la yema de huevo con un poco de la leche en conserva que usaste para cocinar los merengues.
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Vuelva a verter el huevo batido en la leche de la cacerola y cocine a fuego lento removiendo todo el tiempo.
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Debes obtener una crema pastelera muy líquida y aterciopelada. dejar enfriar
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Para servir, ponga la crema pastelera en un recipiente poco profundo, coloque uno o dos merengues en el centro de la crema pastelera y vierta un poco de salsa de caramelo o chocolate.
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Una de las variantes más deliciosas de los Huevos a la Nieve es sin duda la que va acompañada de una rica salsa de caramelo. Esta preparación implica la creación de una salsa dulce y cremosa que se combina perfectamente con la ligereza de las merengues. Para preparar la salsa de caramelo, es necesario derretir el azúcar en una cacerola hasta obtener un color ámbar, luego añadir con cuidado la nata caliente. La combinación de la dulzura del caramelo con la frescura de los Huevos a la Nieve crea un postre que conquista incluso los paladares más exigentes. Las rosetas de merengue, colocadas sobre una cama de salsa de caramelo, ofrecen un contraste de texturas que hace de cada bocado un momento de pura dulzura. Este plato es ideal para concluir una cena elegante o para una merienda especial.
Los Huevos a la Nieve a la manera tradicional representan un clásico de la pastelería italiana. Esta variante no solo enfatiza la simplicidad de los ingredientes, sino que permite apreciar el sabor auténtico de las merengues y de la crema de leche. La preparación implica batir las claras a punto de nieve firme, incorporando el azúcar de manera gradual, para luego cocinar las merengues en un baño de leche caliente. Este método confiere a los Huevos a la Nieve una consistencia suave y ligera, perfecta para quienes aman los postres delicados. Servidos con un espolvoreado de vainilla en vaina, estas merengues pueden disfrutarse solas o acompañadas de fruta fresca, haciendo que el plato sea versátil y adecuado para cualquier ocasión.
Para quienes desean disfrutar de los Huevos a la Nieve sin preocuparse por las calorías, existe una versión light que no requiere el uso de azúcar. Utilizando un edulcorante natural, es posible mantener la dulzura del postre sin comprometer el sabor. Además, se puede optar por leche desnatada o vegetal, para reducir aún más el contenido calórico. Esta variante es perfecta para quienes siguen una dieta hipocalórica o para quienes necesitan limitar la ingesta de azúcares. Los Huevos a la Nieve light mantienen su consistencia ligera y suave, resultando en un postre fresco y agradable, ideal también para quienes cuidan su salud. ¡No renuncies al placer de un dulce, sino elige una preparación más ligera!
Los Huevos a la Nieve, gracias a la presencia de claras de huevo, son una excelente fuente de proteínas, esenciales para la construcción y el mantenimiento de los músculos. Cada porción de Huevos a la Nieve aporta alrededor de 150-200 calorías, dependiendo de la cantidad de azúcar y leche utilizados. Las claras también son bajas en grasas y libres de colesterol, haciendo de este postre una excelente elección para quienes desean mantener una dieta sana. La vainilla, utilizada para aromatizar la preparación, no solo confiere un sabor delicioso, sino que también posee propiedades antioxidantes. Finalmente, la leche proporciona calcio, útil para la salud de los huesos. Al elegir ingredientes de calidad, los Huevos a la Nieve pueden convertirse en un dulce no solo sabroso, sino también nutritivo.
Una de las preguntas más comunes sobre los Huevos a la Nieve es si se pueden conservar. La respuesta es sí, pero con algunas precauciones. Se recomienda consumirlos frescos para apreciar mejor su consistencia ligera. Sin embargo, si se desea conservarlos, es posible guardarlos en el refrigerador por un máximo de 2 días, cubriéndolos con film transparente para evitar que se sequen. Antes de servir, es bueno comprobar la frescura y la consistencia. Si se notan cambios en el color o el olor, es mejor evitar consumirlos. Para una mejor conservación, se sugiere preparar los Huevos a la Nieve solo cuando se esté seguro de poder disfrutarlos en el corto plazo, así se mantienen intactas sus características de frescura y ligereza.