Recetas con carne

camoscio en "civet"

⏱ 120 min👤 8 pers.★★★☆☆

Cuando el invierno envuelve las montañas de Val d'Aosta con su manto de nieve, el camoscio en "civet" emerge como un plato rico y sustancioso, perfecto para calentar las noches pasadas en familia o con amigos. Esta preparación, que tiene raíces en la tradición culinaria local, requiere una larga marinada, que permite que los sabores de los ingredientes se amalgamen armoniosamente. La carne de camoscio, de sabor fuerte y salvaje, se realza con una mezcla de hierbas aromáticas como el tomillo y la mejorana, que aportan frescura y complejidad al plato. El uso de vino tinto, fundamental para la marinada, no solo ayuda a ablandar la carne, sino que enriquece todo con notas afrutadas y especiadas, mientras que la pimienta y las bayas de enebro añaden un toque de vivacidad. Ideal para un almuerzo dominical o una cena invernal, el camoscio en "civet" representa una auténtica experiencia gastronómica, capaz de revivir los sabores genuinos de las montañas valdostanas.

Ingredientes

Valores nutricionales 420 kcal / porción

Proteínas
48g
Carbohidratos
12g
Grasas
18g
Fibra
1g

* valores aproximados por porción

Información
120 minutos Tiempo total
Sirve 8 personas
★★★☆☆ Difícil

Preparación

Lavar y secar los trozos de camoscio, luego colocarlos en un gran bol cubriéndolos con vino tinto. Agregar la cebolla en rodajas, la zanahoria, el apio, el ajo en trozos, el tomillo y la mejorana secos, algunas hojas de laurel y salvia, algunas bayas de enebro, algunos granos de pimienta y una pizca de sal. Dejar marinar, cubierto en un lugar fresco durante 12 horas, dándole la vuelta de vez en cuando. Luego escurrir y secar la carne y enharinarla ligeramente. Calentar en una gran sartén tres o cuatro cucharadas de aceite con un poco de mantequilla y añadir un picadillo de cebolla y zanahoria y dorar bien la carne hasta que tome color. En este punto, agregar la marinada con las verduras y cocinar durante aproximadamente dos horas a fuego bajo, cubierto. Cuando la carne esté cocida, retirarla de la sartén y pasar el fondo de cocción por un colador. Volver a poner todo a fuego bajo durante aproximadamente media hora. Servir con polenta.

Consejos
Si desea realzar el sabor del camoscio en civet, tenga cuidado de utilizar un vino tinto de buena calidad para la marinada, ya que esto influirá notablemente en el resultado final del plato.
Curiosidades
El camoscio es un animal típico de las montañas europeas, conocido por su carne magra y sabrosa. El civet es una preparación tradicional de la cocina de caza, que data de tiempos antiguos en los que se buscaba preservar y enriquecer los sabores de la carne.

Información adicional

Gamuza en "civet" con guarniciones de verduras

Una deliciosa variante de la gamuza en "civet" es aquella que prevé el acompañamiento con guarniciones de verduras estofadas. En esta preparación, las verduras como zanahorias, calabacines y pimientos se cocinan lentamente en sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y se aromatizan con hierbas aromáticas. Esta combinación no solo enriquece el plato desde el punto de vista visual, sino que también ofrece un contraste de sabores que realza la carne de gamuza. Las verduras, cocidas a la perfección, se amalgaman con la salsa de cocción de la gamuza, creando un plato completo y equilibrado. Se recomienda servir la gamuza con una generosa porción de verduras, para un almuerzo que satisfaga tanto el paladar como la vista.

Gamuza en "civet" a la valdostana

La gamuza en "civet" a la valdostana representa una preparación típica de la tradición culinaria de Val d'Aosta. En esta variante, se utiliza vino tinto local, que confiere al plato un sabor auténtico y rico. La marinada, con hierbas aromáticas como tomillo y orégano, es fundamental para sazonar la carne y hacerla tierna. La cocción lenta, típica de muchas recetas tradicionales valdostanas, permite que la carne absorba todos los sabores de los condimentos. Este plato se sirve a menudo en ocasiones especiales y representa un verdadero homenaje a la cultura gastronómica de montaña. Se aconseja acompañarlo con polenta o puré de patatas para completar la experiencia culinaria.

Gamuza en "civet" light sin mantequilla

Para quienes desean una opción más ligera, la gamuza en "civet" puede ser preparada sin mantequilla, utilizando exclusivamente aceite de oliva virgen extra. Esta variante light mantiene el sabor intenso de la carne, reduciendo sin embargo las calorías y el contenido de grasas del plato. También es posible aumentar la cantidad de verduras en la preparación, como zanahorias y apio, para hacer el plato más nutritivo y saciante. Además, cocinar la gamuza en una sartén antiadherente permite reducir aún más el uso de grasas. Con esta versión, es posible disfrutar de un plato tradicional sin renunciar a la salud y el bienestar.

Beneficios de la gamuza en "civet": propiedades nutricionales y calorías

La gamuza es una carne magra y rica en proteínas, ideal para quienes buscan una alimentación saludable. Gracias a su bajo contenido de grasas, es una elección perfecta para quienes desean mantener una dieta equilibrada. Además, la carne de gamuza es fuente de vitaminas del grupo B y minerales como hierro y zinc, fundamentales para el bienestar del organismo. Una porción de gamuza en "civet" aporta alrededor de 200-250 calorías, dependiendo de la preparación y los ingredientes utilizados. El uso de hierbas aromáticas y especias no solo enriquece el plato desde el punto de vista del sabor, sino que también contribuye a potenciar las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de esta preparación, convirtiéndola en una elección saludable para cualquier ocasión.

¿Se puede congelar la gamuza en "civet"?

La pregunta de si se puede congelar la gamuza en "civet" es común entre quienes preparan este plato sabroso. La respuesta es sí, es posible congelar la gamuza en "civet" después de la cocción. Sin embargo, es importante asegurarse de que el plato esté completamente enfriado antes de guardarlo en recipientes herméticos para congelar. De esta manera, se preservan tanto el sabor como la textura de la carne. Se recomienda consumir la gamuza congelada dentro de 2-3 meses para garantizar la mejor calidad. Al decidir descongelarla, es mejor hacerlo en el refrigerador durante una noche, evitando el método del microondas, que podría alterar la textura de la carne. Una vez descongelada, la gamuza puede ser recalentada y servida como recién preparada.