No es casualidad que, entre los alimentos más adecuados, especialmente en los primeros meses de vida del ser humano, se encuentre también la preciosa y exquisita carne de ternera: esta última, de hecho, se caracteriza por una alta digestibilidad, gracias al reducido contenido de grasas, especialmente los cortes más valiosos como el geretto, la nuez, el filete y el pejerrey. La ternera se puede preparar de muchas formas diferentes, por ejemplo, friendo chuletas o, de nuevo, cociendo nudos en una salsa de vino blanco, o por último, un buen asado al horno, en todos los casos con la seguridad de servir un plato delicioso.
Uso en cocina
Hay numerosos platos a base de ternera: desde la clásica y atemporal chuleta frita, hasta el asado y muchas otras delicias, perfectas también para los niños.
Conservación
La ternera se puede conservar en el congelador durante un periodo de entre 3 y 9 meses, dependiendo de si se trata de filete o carne molida.
Curiosidad
La diferencia entre la carne de ternera la establece la edad de sacrificio del animal: la ternera lechada, de unos tres meses, es más tierna que la ternera.