La planta de espinaca, de cuyas famosas hojas se recolectan, es originaria de Oriente Medio y, más precisamente, según varios historiadores su origen se encuentra en Persia, desde donde fue llevada a Europa por los árabes. Existen diferentes variedades de la planta de espinaca, entre las que las más famosas son las siguientes: la virofly, caracterizada por tener hojas opacas; el mirlo, cuyas hojas están plegadas; el matador, propio de la época primaveral; el rico de Castelnuovo, con sus típicas hojas gruesas; y, por último, el gigante de invierno, famoso por sus grandes hojas. Las espinacas se pueden cocinar de muchas formas diferentes, siendo un ingrediente especialmente elegido para preparar tortillas, sopas, pastas rellenas y, de nuevo, muchas otras recetas deliciosas.