Cuando el otoño envuelve las montañas de Veneto con su manto dorado, es el momento perfecto para preparar los gnocchis de calabaza al estilo bellunés. Este plato, símbolo de la tradición culinaria local, obtiene su bondad del uso de una calabaza de calidad, que se cocina al horno para resaltar su sabor dulce e intenso. La pulpa, una vez pasada por el tamiz, se une a yemas de huevo y harina de trigo, creando una masa suave y fragante, lista para ser transformada en pequeños bocados de pura delicia. Ideales para un almuerzo en familia o como primer plato durante las cenas otoñales, estos gnocchis se visten de un simple aderezo de mantequilla derretida y ricotta ahumada, que realza su delicadeza. Con cada bocado, se redescubre el calor de la cocina veneta, una invitación a sentarse alrededor de una mesa bien servida y a disfrutar de la riqueza de los sabores de una tierra generosa.
* valores aproximados por porción
Cortar la calabaza en trozos grandes y cocinarla al horno. Pasar la pulpa por el pasapurés, añadir la yema de huevo, salar, incorporar la harina y trabajar la masa hasta que esté suave y homogénea. Formar los gnocchis con la punta de una cuchara y cocinarlos en agua hirviendo con sal durante unos minutos (el tiempo de cocción depende de la calidad de la calabaza). Escurrirlos y condimentarlos con la mantequilla derretida tostada y la ricotta ahumada rallada.