En una fría noche de invierno, los canelones a la sorrentina representan una verdadera invitación a reunirse alrededor de la mesa, donde el calor del horno y el aroma del ragú se fusionan para crear una atmósfera acogedora. Este plato, típico de la tradición culinaria campana, se distingue por su rica relleno a base de carne y ricotta, envuelta en una pasta fresca que se cocina al horno hasta volverse dorada y crujiente. La preparación de un buen ragú, que requiere tiempo y paciencia, es fundamental: la carne, dorada con cebolla y mojada con vino blanco, se deshace lentamente, liberando sabores intensos que se amalgaman perfectamente con el concentrado de tomate y el perfume de la albahaca fresca. Esta técnica de cocción lenta permite obtener una consistencia fundente y un sabor envolvente, elementos esenciales para un plato que se presta magníficamente a cenas en familia o a almuerzos festivos. Los canelones a la sorrentina no son solo un plato único, sino que también pueden ser una variante para el almuerzo del domingo, donde cada porción se convierte en un momento de compartir. En algunas zonas de Campania, es tradición enriquecerlos con mozzarella de búfala, que añade un toque de cremosidad y sabor, haciendo que cada bocado sea una experiencia inolvidable. Servidos con una espolvoreada de parmesano rallado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra, estos canelones se combinan espléndidamente con un buen vino tinto local, creando un equilibrio perfecto entre la riqueza del relleno y la frescura de la salsa. Así, los canelones a la sorrentina no son solo un plato para degustar, sino un verdadero rito para vivir en compañía, donde cada bocado cuenta la pasión y la tradición de la cocina campana.
* valores aproximados por porción
Preparar un buen ragú haciendo dorar en el aceite el trozo de carne y la cebolla finamente picada. Mojar con el vino, dejar evaporar y añadir el concentrado de tomate, sal y albahaca. Diluir con agua y cocinar a fuego lento hasta que la carne esté casi deshecha, picarla y mezclarla con la ricotta añadiendo un poco de parmesano rallado y fiordilatte en trozos. Cocer, de a pocos, los cuadrados de pasta en agua salada hirviendo, escurrirlos cuando suban a la superficie con una espumadera y alinearlos sobre el mármol de cocina mojado con agua fría. Poner en el centro de cada cuadrado una cucharada de la mezcla de carne y ricotta y enrollarlos formando los canelones. Alinearlos en una sola capa en una fuente rectangular en la que se haya vertido en el fondo un velo de ragú. Cubrir los canelones con más ragú, espolvorearlos con parmesano y pasarlos al horno caliente (200°) durante 15-20 minutos.