Recetas con carne

friggione a la romañola

⏱ 210 min👤 6 pers.★★★☆☆

En Emilia Romagna, la tradición culinaria es un verdadero tesoro, y el friggione a la romagnola es una de sus gemas más preciosas. Este plato, que tiene sus raíces en la cocina pobre, nace del arte de valorar las sobras, transformando ingredientes simples en una delicia para el paladar. El secreto está en sofreír lentamente cebollas y panceta, creando una base rica y fragante que se combina perfectamente con las verduras frescas de temporada, como calabacines y berenjenas. El friggione, a menudo servido como segundo plato, es ideal para una cena en familia o para una reunión amistosa, acompañado de un buen pan crujiente para recoger cada gota de sabor. Con su mezcla de ingredientes genuinos y su cuidadosa preparación, el friggione a la romagnola no es solo un plato, sino una celebración de la cocina casera emiliana, capaz de calentar incluso las noches más frías.

Ingredientes

Valores nutricionales 320 kcal / porción

Proteínas
12g
Carbohidratos
28g
Grasas
18g
Fibra
5g

* valores aproximados por porción

Información
210 minutos Tiempo total
Sirve 6 personas
★★★☆☆ Difícil

Preparación

Un buen caldo comporta un "subproducto" más o menos apreciado, pero siempre alimento pobre, el "hervido" (no confundir con el delicioso "bollito") que se utilizaba para el "friggione". Olindo Guerrini (Lorenzo Stecchetti), en su célebre libro "el arte de utilizar los restos de la mesa", da la siguiente receta del friggione a la romañola. Sofreír cebolla en rodajas y panceta; cuando esté dorada, añadir tomate cortado en trozos, patatas sobrantes (mejor si previamente asadas o fritas), romero, sal y abundante pimienta, un vaso de vino blanco, harina para ligar todo y extracto de carne. Por último, añadir el hervido cortado en trozos del tamaño de medio huevo. Sazonar y servir. Hoy en día, algunas familias de Bolonia siguen la siguiente receta: después de haber lavado y cortado en cubos las patatas, calabacines, berenjenas y pimientos, freírlos por separado en aceite, salando lo necesario. Por separado, cocinar en una sartén la cebolla cortada en rodajas con un poco de agua salada. Una vez cocida, añadir las verduras previamente fritas, así como los tomates (estos últimos después de haberlos escaldado en agua hirviendo y pelados) y los trozos de hervido. Poner todo al fuego y cocinar durante un cuarto de hora (o más) removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate esté cocido y todo quede bien seco. En este punto, añadir una nuez de mantequilla y dar una última mezcla.

Consejos
Para obtener un friggione a la romagnola perfecto, cuiden de sofreír la cebolla a fuego lento hasta que se dore, de manera que resalte su sabor dulce y se convierta en la base ideal del plato.
Curiosidades
El friggione es un plato tradicional de la cocina romagnola, típicamente preparado con sobras de carne hervida, símbolo de la cocina campesina que valora los ingredientes simples y de aprovechamiento.