Cuando las temperaturas comienzan a descender y el aire se llena del aroma de platos rústicos y sustanciosos, los "casonsei" de Bergamo se revelan como una elección perfecta para calentar las noches invernales. Estos raviolis rellenos, de pasta consistente y corazón rico, son un homenaje al arte culinario lombardo, donde la tradición se encuentra con la calidad de los ingredientes. La preparación comienza con una masa de harina, agua y sal, que se extiende y se corta en discos, listos para acoger un relleno que es un verdadero triunfo de sabores: carne de res, salchichón, y una ligera nota de dulzura dada por las peras, todo enriquecido con un toque de nuez moscada y canela. Esta combinación no solo realza el gusto, sino que convierte a los "casonsei" en un plato único en su género, capaz de contar la historia de una tierra rica en tradiciones gastronómicas. La cocción en agua hirviendo, seguida de un condimento simple pero efectivo de mantequilla derretida, salvia y una generosa espolvoreada de queso rallado, realza aún más la textura suave y el sabor envolvente de estos raviolis. En la Bergamasca, los "casonsei" se sirven a menudo durante las fiestas y ocasiones especiales, pero no es raro encontrarlos también en las mesas cotidianas, donde representan un plato de aprovechamiento, perfecto para utilizar sobras de carne e ingredientes de temporada. Cada familia tiene su propia variante, con pequeñas diferencias en el relleno o en el condimento, haciendo que cada bocado sea una experiencia única. Ya sea un almuerzo dominical en familia o una cena entre amigos, los "casonsei" de Bergamo traen consigo el calor y la genuinidad de la cocina lombarda, invitando a compartir momentos de convivialidad y placer.
* valores aproximados por porción
Estirar la pasta consistente y cortarla en discos de 6-8 centímetros de diámetro, poner en el centro una nuez de relleno después de haberlo amasado bien, y doblar la pasta por la mitad mojando y apretando los bordes para que no se escape el relleno. Cocer en abundante agua; condimentar con mantequilla derretida, salvia ligeramente pasada por la mantequilla y mucho queso rallado.
Los casonsei de Bergamo pueden prepararse con un toque extra añadiendo peras al relleno. Este ingrediente dulce y jugoso se combina perfectamente con la salinidad de la carne de res y el salami, creando un equilibrio de sabores realmente interesante. Para realizar esta variante, basta con incorporar peras maduras y cortadas en cubos a la mezcla de carne, salami y pan rallado. La dulzura de las peras no solo enriquece el relleno, sino que también confiere una textura suave y húmeda a los casonsei. Una vez listos, los casonsei con peras pueden ser aderezados con mantequilla derretida y salvia, justo como en la receta tradicional, para resaltar aún más su sabor. Sírvelos con una generosa espolvoreada de queso grana rallado para un plato que sorprenderá a tus invitados.
Una preparación clásica de los casonsei de Bergamo es la a la lombarda, que respeta las tradiciones culinarias de la región. En esta variante, el relleno está compuesto por carne de res, salami y una mezcla de especias como nuez moscada y canela, que confieren un aroma inconfundible. La pasta se extiende delgada y se corta en discos, listos para ser rellenos. La cocción se realiza en agua hirviendo con sal, seguida de un aderezo a base de mantequilla derretida y hojas de salvia, creando una combinación perfecta para resaltar el sabor robusto del relleno. Los casonsei a la lombarda son un plato rico y sustancioso, ideal para los almuerzos del domingo o para ocasiones especiales, llevando a la mesa un pedazo de la tradición gastronómica lombarda.
Para quienes desean una versión más ligera de los casonsei de Bergamo, es posible preparar este plato sin mantequilla, optando por un aderezo a base de aceite de oliva virgen extra. Utilizando una pasta casera con harina integral, puedes hacer que los casonsei sean aún más saludables. Además, el relleno puede enriquecerse con verduras como espinacas o calabacines para aumentar el contenido nutricional y reducir las calorías. Después de la cocción, adereza los casonsei con un chorrito de aceite y un toque de limón, que dará frescura al plato. Esta versión light es perfecta para quienes siguen una dieta equilibrada pero no quieren renunciar al sabor de los tradicionales casonsei, demostrando que es posible comer de manera saludable sin comprometer el sabor.
Los casonsei de Bergamo, a base de carne de res y salami, ofrecen varios beneficios nutricionales. La carne de res es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, necesarias para la construcción y el mantenimiento de la masa muscular. Además, el pan rallado y los huevos proporcionan carbohidratos y proteínas adicionales, mientras que las especias como la nuez moscada y la canela no solo enriquecen el sabor, sino que también aportan propiedades antiinflamatorias. Las peras, si se utilizan en el relleno, añaden fibra y vitaminas, contribuyendo a una digestión saludable. En promedio, una porción de casonsei de Bergamo puede contener alrededor de 400-500 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados y las porciones. Esto los convierte en un plato sustancioso, pero si se preparan con atención, pueden ser parte de una dieta equilibrada.
Sí, los casonsei de Bergamo se pueden congelar, lo que los convierte en una excelente opción para comidas rápidas en el futuro. Para congelarlos, se recomienda disponerlos en una bandeja de manera que no se toquen y ponerlos en el congelador hasta que estén sólidos. Una vez congelados, pueden ser transferidos a una bolsa para alimentos o a un recipiente hermético, para ser conservados hasta por tres meses. Cuando estés listo para cocinarlos, no es necesario descongelarlos; simplemente puedes arrojarlos en agua hirviendo con sal y cocinarlos hasta que salgan a la superficie. Esta práctica te permite disfrutar de los casonsei frescos y sabrosos incluso después de semanas, sin comprometer la calidad del plato.