En la antigüedad, y particularmente en la Antigua Grecia, la miel era considerada un alimento de los dioses: este nombre no se le atribuyó por casualidad, ya que la miel es un alimento muy rico en fructosa, vitaminas, oligoelementos y también algunas sustancias bactericidas. Amarilla, azucarada y que recuerda también a la melaza, la miel se utiliza en multitud de recetas, se elige como edulcorante y suele formar parte de la dieta de los más pequeños, incluso en forma de snack más saludable si se combina con pan.