Recetas con carne

rosa de parma

⏱ 100 min👤 5 pers.★★★☆☆

Cuando se habla de cocina emiliana, es imposible no citar la rosa de parma, un plato que representa la esencia de la tradición gastronómica de esta rica región. Este segundo plato a base de filete de res es un verdadero triunfo de sabores, donde la ternura de la carne se combina perfectamente con la salinidad del jamón crudo y la cremosidad del Parmigiano. La preparación requiere una técnica particular, que consiste en golpear o incidir el filete para obtener una rebanada amplia y delgada, ideal para ser rellena y enrollada. La cocción lenta en cacerola, con una mezcla de aceite, mantequilla, ajo y romero, permite realzar los aromas y mantener la carne jugosa, mientras que el vino y el marsala añaden una nota de complejidad al plato. Típicamente servida durante ocasiones especiales o en los almuerzos de los domingos, la rosa de parma se presta espléndidamente a ser acompañada por guarniciones simples, como puré de patatas o verduras de temporada, que realzan su riqueza sin opacarla. En algunas variantes locales, se puede encontrar la adición de nata para cocinar, que hace la salsa aún más cremosa y envolvente. Este plato es perfecto para una cena entre amigos, donde la convivialidad se expresa a través de la compartición de una receta que encierra el calor y la pasión de la cocina emiliana, haciéndolo ideal también para celebrar momentos importantes. La rosa de parma no es solo un plato, sino una experiencia culinaria que invita a descubrir la historia y las tradiciones de una de las regiones más queridas de Italia.

Ingredientes

Valores nutricionales 520 kcal / porción

Proteínas
48g
Carbohidratos
8g
Grasas
32g
Fibra
0g

* valores aproximados por porción

Información
100 minutos Tiempo total
Sirve 5 personas
★★★☆☆ Difícil

Preparación

Golpear el filete con el mazo o incidirlo en espiral y abrirlo, formando una amplia rebanada. Salpimentar. Cubrir la rebanada de filete con el jamón y el parmesano, enrollar y atar con hilo de cocina. En una cacerola, dorar a fuego lento con aceite, mantequilla, ajo y romero picados (el ajo se puede dejar en dientes y retirar al final de la cocción). Añadir vino lambrusco y marsala y cocinar durante aproximadamente media hora. Retirar el filete de la cacerola y verter en el fondo de cocción la nata, subir el fuego y reducir la salsa durante unos minutos. El filete se debe servir cortado en rebanadas y cubierto con la salsa.

Consejos
Si desean una carne más tierna, dejen el solomillo en marinada con vino tinto durante algunas horas antes de proceder con la preparación; este paso enriquecerá el sabor y garantizará una cocción uniforme.
Curiosidades
El jamón de Parma es un embutido italiano DOP, producido en la provincia de Parma, conocido por su sabor dulce y delicado, debido a la particular curación y a la alimentación de los cerdos, que se alimentan de bellotas y cereales.

Información adicional

Rosa de Parma con patatas al horno

Una de las variantes más apreciadas de la rosa de Parma es sin duda la que se acompaña de patatas al horno. Esta versión prevé cocinar las patatas cortadas en gajos junto a la rosa, permitiendo que absorban los jugos y sabores del filete de ternera, del jamón crudo y del Parmigiano. La combinación de estos ingredientes crea un plato rico y sustancioso, ideal para un almuerzo en familia o una cena con amigos. Las patatas, cocidas hasta dorarse y volverse crujientes, ofrecen un contraste perfecto a la suavidad de la carne, haciendo que cada bocado sea una explosión de sabores. Este plato puede completarse con un acompañamiento de verduras a la parrilla o una ensalada fresca para equilibrar la riqueza de la rosa de Parma. Además, la preparación es sencilla y adecuada incluso para los menos expertos en la cocina.

Rosa de Parma a la emiliana

La rosa de Parma es un plato típico de Emilia Romagna, y su preparación tradicional es simple pero rica en sabor. Esta variante a la emiliana se distingue por el uso de ingredientes frescos y de alta calidad, como el jamón crudo de Parma y el Parmigiano Reggiano, ambos símbolos de la gastronomía local. En la preparación, el filete de ternera se golpea y se rellena con jamón y queso, para luego ser dorado lentamente en una cacerola. La adición de vino lambrusco y marsala le da al plato una nota afrutada y ligeramente dulce, que combina perfectamente con el sabor contundente de la carne. Este plato se sirve a menudo en ocasiones especiales y representa un verdadero homenaje a la tradición culinaria emiliana.

Rosa de Parma light sin nata

Para quienes desean disfrutar de la rosa de Parma en una versión más ligera, es posible prepararla sin la adición de nata de cocina. En esta variante light, se puede optar por una marinada del filete con una mezcla de hierbas aromáticas y especias, evitando el uso de ingredientes grasos. La carne puede ser dorada en una sartén antiadherente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, manteniendo así el plato más ligero y saludable. También en esta versión, el jamón crudo y el Parmigiano pueden ser utilizados para dar sabor, pero en cantidades reducidas. Esto permite mantener el sabor auténtico de la rosa de Parma, sin hacerla pesada. Es una excelente solución para quienes desean una comida nutritiva, pero con menos calorías.

Beneficios nutricionales de la rosa de Parma y calorías

El filete de ternera, ingrediente principal de la rosa de Parma, es una fuente excelente de proteínas de alta calidad, vitaminas del grupo B y minerales como hierro y zinc. Esto lo convierte en un alimento ideal para quienes desean mantener una dieta equilibrada y saludable. El jamón crudo y el Parmigiano, aunque ricos en sabor, también aportan calcio y grasas saludables, si se consumen con moderación. En promedio, una porción de rosa de Parma puede contener alrededor de 400-500 calorías, dependiendo de la preparación y los ingredientes utilizados. Para quienes quieren controlar la ingesta calórica, se recomienda acompañar el plato con guarniciones ligeras, como verduras al vapor o ensaladas frescas.

¿Se puede congelar la rosa de Parma?

La rosa de Parma se puede congelar, pero es importante seguir algunas precauciones para mantener la calidad del plato. Antes de congelar, se recomienda enfriar completamente la carne y luego envolverla en film transparente o en un recipiente hermético. De este modo, se evita la formación de escarcha y se preservan los sabores. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la textura de la carne podría cambiar una vez descongelada, por lo que es mejor consumirla fresca para disfrutar plenamente de su suavidad y sabor. Si se decide congelar, se aconseja consumirla dentro de dos meses para garantizar la máxima frescura y calidad.