Cuando se habla de cocina emiliana, es imposible no citar la rosa de parma, un plato que representa la esencia de la tradición gastronómica de esta rica región. Este segundo plato a base de filete de res es un verdadero triunfo de sabores, donde la ternura de la carne se combina perfectamente con la salinidad del jamón crudo y la cremosidad del Parmigiano. La preparación requiere una técnica particular, que consiste en golpear o incidir el filete para obtener una rebanada amplia y delgada, ideal para ser rellena y enrollada. La cocción lenta en cacerola, con una mezcla de aceite, mantequilla, ajo y romero, permite realzar los aromas y mantener la carne jugosa, mientras que el vino y el marsala añaden una nota de complejidad al plato. Típicamente servida durante ocasiones especiales o en los almuerzos de los domingos, la rosa de parma se presta espléndidamente a ser acompañada por guarniciones simples, como puré de patatas o verduras de temporada, que realzan su riqueza sin opacarla. En algunas variantes locales, se puede encontrar la adición de nata para cocinar, que hace la salsa aún más cremosa y envolvente. Este plato es perfecto para una cena entre amigos, donde la convivialidad se expresa a través de la compartición de una receta que encierra el calor y la pasión de la cocina emiliana, haciéndolo ideal también para celebrar momentos importantes. La rosa de parma no es solo un plato, sino una experiencia culinaria que invita a descubrir la historia y las tradiciones de una de las regiones más queridas de Italia.
* valores aproximados por porción
Golpear el filete con el mazo o incidirlo en espiral y abrirlo, formando una amplia rebanada. Salpimentar. Cubrir la rebanada de filete con el jamón y el parmesano, enrollar y atar con hilo de cocina. En una cacerola, dorar a fuego lento con aceite, mantequilla, ajo y romero picados (el ajo se puede dejar en dientes y retirar al final de la cocción). Añadir vino lambrusco y marsala y cocinar durante aproximadamente media hora. Retirar el filete de la cacerola y verter en el fondo de cocción la nata, subir el fuego y reducir la salsa durante unos minutos. El filete se debe servir cortado en rebanadas y cubierto con la salsa.