Cuando se piensa en pesto se suele pensar en la fabulosa salsa pesto ‘clásica’ hecha con albahaca fresca, indispensable como salsa para pasta durante los almuerzos de verano. Aquí queremos ofrecerte un pesto bastante diferente, pero igualmente bueno, que puedes hacer en invierno cuando tu nevera está llena de verduras como acelgas y coliflor. Son buenos para la salud, pero pueden, al final, volverse un poco aburridos, ya que nos quedamos sin formas diferentes de cocinarlos. Esta receta nos permite combinar acelgas, coliflor y almendras de una forma muy sabrosa y original, para conseguir un maravilloso pesto para untar sobre bruschetta o como salsa para pasta.
* valores aproximados por porción
Hervir las acelgas y dejar enfriar. Mientras tanto, tuesta las almendras durante 5 minutos y trocea la coliflor. Picar o usar un procesador de alimentos para mezclar las almendras, la coliflor y las hojas de acelgas, agregando aceite, sal y ajo (aunque no figuran en los ingredientes). Licue hasta que haya alcanzado la consistencia adecuada. Dejar reposar en el frigorífico durante al menos una hora más o menos. Servir como salsa para pasta.
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Lavar las acelgas
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Hervir las acelgas
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Escurrir bien las acelgas
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Cortar la coliflor
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Pon las almendras en la licuadora
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picar las almendras
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Agregue la coliflor y las acelgas a la licuadora.
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mezclar bien
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Añadir el aceite de oliva y la sal. Si lo desea, agregue un poco de ajo también
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Servir en crostini o como salsa para pasta.
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Una de las variantes más interesantes del pesto de acelgas y almendras es sin duda la adición de coliflor. Esta preparación no solo enriquece el pesto con sabores, sino que también contribuye a una textura más cremosa. Para realizarlo, se comienza hirviendo las acelgas, dejándolas enfriar, mientras se tuesta la coliflor. Las almendras, que añaden crocancia y un toque de dulzura, se trituran junto con las acelgas y la coliflor. Finalmente, se une el aceite de oliva virgen extra, la sal integral y, si se desea, también un toque de ajo. El resultado es un condimento perfecto para la pasta, pero también puede ser utilizado en bruschettas o como acompañamiento para platos principales. Este pesto se conserva bien en el frigorífico y se vuelve aún más sabroso después de un par de horas de reposo.
El pesto de acelgas y almendras a la pugliesa es una variante que lleva a la mesa los sabores auténticos de la tradición culinaria de Puglia. En esta preparación, se hace hincapié en el uso de las acelgas locales, que aportan frescura y vivacidad al plato. La receta prevé que las acelgas se cuezan y luego se trituren con almendras tostadas, que son típicas de la región. La adición de aceite de oliva virgen extra pugliese realza aún más el sabor, mientras que la sal integral le da un toque de rusticidad. Este pesto es perfecto para combinar con trofie u orecchiette, creando una combinación perfecta entre pasta y condimento. Gracias a su versatilidad, también puede ser utilizado para dar sabor a ensaladas o como base para bruschettas veraniegas.
Para quienes buscan una versión más ligera del pesto de acelgas y almendras, es posible reducir el aceite de oliva virgen extra y sustituirlo en parte por agua de cocción de las acelgas. Esta alternativa mantiene el sabor rico del pesto, pero con un aporte calórico reducido. Además, se pueden utilizar almendras sin tostar para una versión aún más ligera. Esta preparación es ideal para quienes siguen una dieta hipocalórica o para quienes desean mantener un ojo en la línea sin renunciar al sabor. El pesto ligero de acelgas y almendras es perfecto para aderezar una pasta integral, haciendo el plato sano y nutritivo. No olviden conservarlo en el frigorífico durante un par de horas antes de servirlo, para que los sabores se amalgamen mejor.
El pesto de acelgas y almendras es un condimento rico en nutrientes y beneficios para la salud. Las acelgas, de hecho, son una fuente valiosa de vitaminas A, C y K, además de minerales como el magnesio y el hierro. Las almendras aportan grasas saludables, proteínas y fibra, contribuyendo a una dieta equilibrada. Este pesto es ideal para quienes buscan aumentar la ingesta de verduras y nutrientes en su alimentación. Las calorías por porción de pesto de acelgas y almendras rondan entre 150-200 kcal, dependiendo de la cantidad de aceite utilizado. Gracias a la presencia de ingredientes frescos y nutritivos, es un condimento que no solo enriquece los platos, sino que también apoya una alimentación sana y equilibrada.
¡La respuesta es sí, el pesto de acelgas y almendras se puede congelar! Esto lo convierte en una excelente opción para quienes desean preparar las comidas con antelación. Para congelarlo correctamente, se recomienda verter el pesto en recipientes herméticos o en bolsas para alimentos, asegurándose de eliminar el aire en exceso. De esta manera, se preservan mejor los sabores y la frescura de los ingredientes. Cuando se desee utilizar, basta con descongelarlo en el frigorífico durante unas horas o dejarlo a temperatura ambiente. Sin embargo, se recomienda consumirlo dentro de 3 meses para garantizar la máxima calidad. Recuerden que una vez descongelado, el pesto puede perder un poco de su consistencia original, pero el sabor seguirá siendo delicioso.