Pizza y Panes

Masa base de la pizza

⏱ 70 min🍳 15 min👤 6 pers.★★☆☆☆

La pizza es un clásico que identifica la tradición gastronómica italiana en el mundo. Es un plato tan sabroso, completo y elaborado con ingredientes simples que gusta a todos y existen decenas de variantes. Recordemos que, a pesar de la italianidad adquirida con el tiempo, la verdadera pizza nace ante todo como un plato napolitano, de donde también toma su nombre. Nápoles y sus alrededores, por lo tanto, son las capitales de la verdadera pizza napolitana, aquella obtenida amasando harina de tipo 00, levadura, agua y sal, y condimentada al gusto. Sabemos, de hecho, que el tomate y la mozzarella son los condimentos para pizza más utilizados y amados, pero realmente existen cientos de maneras diferentes de condimentar esta base fermentada y de sabor neutro. Pero, ¿la pizza nace ya Margarita, es decir, condimentada con tomate y mozzarella? Absolutamente no. La salsa de tomate llega solo en el siglo XVIII, mientras que para la mozzarella habrá que esperar hasta 1889 cuando un pizzaiolo de Nápoles dedicó a la reina Margarita una pizza con los colores de la bandera italiana. Rojo como el tomate, blanco como la mozzarella, verde como el albahaca fresca.

Ingredientes

Valores nutricionales 280 kcal / porción

Proteínas
9g
Carbohidratos
57g
Grasas
0.5g
Fibra
1.8g

* valores aproximados por porción

Información
70 minutos Tiempo de preparación
15 minutos Tiempo de cocción
Sirve 6 personas
★★☆☆☆ Dificultad media

Preparación

Disolver el levadura de cerveza en agua tibia. Agrégalo a la harina y comienza a trabajar la masa. Luego añade la sal y el resto del agua, siempre trabajando la masa. Amasa enérgicamente, a mano o en la amasadora, durante al menos 10 minutos hasta obtener una masa homogénea y un poco pegajosa. Deja fermentar en un lugar cálido en un bol ligeramente enharinado y cubierto con un paño limpio hasta que el volumen haya duplicado. En este punto, deberás estirar tu pizza sobre una superficie enharinada y cubrirla como más prefieras. Hornéala durante al menos 15 minutos en un horno ya caliente a 220°.

Consejos
El secreto de una buena pizza radica en los tiempos de cocción de la misma: la temperatura ideal es de 485 grados y, esta, se alcanza generalmente dentro de hornos de leña.
Curiosidades
Después de ser preparada en junio de 1889 por el pizzaiolo Raffaele Esposito en honor a la Reina Margarita de Saboya, la pizza se ha vuelto famosa en todo el mundo.

Información adicional

Masa base de la pizza con harina “00”

Una de las variantes más comunes de la masa base de la pizza es la realizada con harina "00". Esta harina, conocida por su fineza y por su excelente capacidad de absorber agua, hace que la masa sea particularmente elástica y fácil de trabajar. Utilizando este tipo de harina, el resultado final será una pizza con una corteza delgada y crujiente, perfecta para ser cubierta al gusto. Para obtener el máximo de la preparación, se recomienda utilizar levadura de cerveza fresca y agua tibia. La fermentación juega un papel fundamental: un tiempo de reposo adecuado garantizará una masa suave y bien alveolada. Esta variante es ideal para quienes buscan una base perfecta para sus pizzas gourmet, para rellenar con ingredientes frescos y de calidad.

Masa base de la pizza napolitana

La masa base de la pizza napolitana es una preparación tradicional que tiene sus raíces en Campania. Caracterizada por una masa realizada con harina "00", agua, sal y levadura de cerveza, la pizza napolitana se distingue por su ligereza y su corteza alta y suave. Para obtener el resultado auténtico, es fundamental seguir el método de elaboración tradicional: amasar enérgicamente hasta alcanzar una consistencia homogénea y luego dejar fermentar en un lugar cálido. La pizza napolitana a menudo se cubre con tomate San Marzano, mozzarella de búfala y albahaca fresca, creando así un plato icónico de la cocina italiana. La elección de ingredientes frescos y de alta calidad es esencial para respetar la tradición y realzar el sabor inconfundible de este plato.

Masa base de la pizza ligera sin levadura

Para quienes desean una alternativa más ligera, la masa base de la pizza ligera sin levadura representa una solución ideal. Esta preparación se realiza con ingredientes simples, como harina "00", agua y sal, sin la adición de levadura. La falta de levadura hace que la masa sea más ligera y digerible, perfecta para quienes siguen una dieta equilibrada o para quienes tienen intolerancias. Aunque la consistencia puede resultar diferente en comparación con la masa tradicional, es posible obtener una base crujiente y sabrosa cocinando la pizza en un horno caliente. Para enriquecer el plato, se pueden añadir verduras a la parrilla o aderezos ligeros, manteniendo así el sabor sin pesadez. Esta variante es ideal para quienes buscan mantener la línea sin renunciar al placer de una buena pizza.

Beneficios de la masa base de la pizza: calorías y propiedades nutritivas

La masa base de la pizza, aunque es un alimento tradicional, ofrece varios beneficios nutricionales. Los ingredientes principales, como la harina "00" y el agua, proporcionan carbohidratos complejos, esenciales para nuestras necesidades energéticas. Además, el uso de levadura de cerveza no solo contribuye a la fermentación, sino que también aporta fermentos útiles para la salud intestinal. En promedio, una porción de pizza preparada con esta masa puede contener alrededor de 250-300 calorías, dependiendo del tamaño y de los aderezos utilizados. Es importante considerar que la ingesta calórica puede variar según la cantidad de relleno elegido, por lo que se recomienda optar por ingredientes frescos y ligeros para mantener el equilibrio nutricional. Consumir pizza con moderación puede, por lo tanto, formar parte de una dieta saludable, especialmente si se prepara con atención a los ingredientes utilizados.

¿Se puede congelar la masa base de la pizza?

La pregunta de si se puede congelar la masa base de la pizza es muy común entre los aficionados a la cocina. La respuesta es sí, ¡la masa se puede congelar! Se recomienda hacerlo después de la primera fermentación, una vez que la masa ha duplicado su volumen. Para congelar la masa, basta con formar bolitas del tamaño deseado, envolverlas bien en film transparente y luego guardarlas en una bolsa para alimentos adecuada para congelar. Cuando se desee utilizar la masa, simplemente hay que transferirla al frigorífico para descongelarla lentamente, luego dejarla reposar a temperatura ambiente para una fermentación adicional antes de estirarla. De este modo, siempre se tendrá a disposición una masa fresca y lista para ser transformada en una deliciosa pizza.