Postres

Cheesecake de frutos del bosque

⏱ 120 min🍳 60 min👤 8 pers.★★★★☆

La historia de la tarta de queso parece tener sus raíces en la antigua Grecia, y desde allí este pastel ha tomado una gran variedad de formas diferentes. Es muy popular en Gran Bretaña, donde es más común en la versión cruda. El pastel de queso que presentamos hoy es bastante raro e incluye queso ricotta: por lo tanto, es una interpretación italiana del pastel. Si la ricotta es el ingrediente base del cheesecake italiano, en Francia se prepara con Neufchatel, en Grecia con Mizithra, en Islandia Skyr, etc. La famosa tarta de queso de Nueva York es, por supuesto, de los Estados Unidos.

Ingredientes

Valores nutricionales 520 kcal / porción

Proteínas
8g
Carbohidratos
42g
Grasas
38g
Fibra
2g

* valores aproximados por porción

Información
120 minutos Tiempo total
60 minutos Tiempo activo
Sirve 8 personas
★★★★☆ Muy difícil

Preparación

Tritura las galletas y mézclalas con la mantequilla derretida. Presiona la mezcla en el fondo de un molde para pasteles. Refrigerar. Batir los huevos con el azúcar. Agregue la harina y vuelva a batir. Luego agregue la vainilla, la ricota y el mascarpone. Mezclar bien con un batidor. Por último agregar la nata montada y volver a batir. Toma el molde para hornear y vierte la mezcla sobre la base de galleta. Hornear durante 1 hora a 180°C. Mientras tanto, haga un almíbar ligero en una cacerola calentando las bayas con dos o tres cucharadas de azúcar. Una vez que el pastel esté basado, vierta el jarabe de bayas sobre la superficie.

Consejos
Equilibre la dulzura de las bayas según el gusto, agregando más o menos azúcar al almíbar según prefiera. Si le gusta el contraste entre lo agridulce, mantenga las bayas 'picantes' reduciendo la cantidad de azúcar. Por el contrario, si quieres un pastel realmente dulce, agrega más azúcar en consecuencia.
Curiosidades
Parece que uno de los primeros pasteles de queso se hizo en Grecia para los Juegos Olímpicos y se ofreció a los atletas antes de la competencia. Hoy, sin embargo, la tarta de queso es conocida como una especialidad anglosajona, particularmente estadounidense.

Paso a paso

Decorar
Decorar
**Click on the photos to access full paso a paso!

Información adicional

Cheesecake de frutos del bosque con base de galletas Digestive

Una deliciosa variante de la clásica cheesecake es la cheesecake de frutos del bosque con base de galletas Digestive. Este tipo de preparación prevé el uso de galletas crujientes, las cuales, una vez trituradas y mezcladas con mantequilla derretida, crean una base perfecta para acoger el relleno cremoso. Los frutos del bosque, frescos o congelados, pueden ser añadidos tanto a la masa como como decoración final, aportando un toque de color y un sabor ácido que contrasta maravillosamente con la dulzura de la crema. Para un resultado aún más goloso, se puede considerar añadir una salsa de frutos del bosque sobre la cheesecake, haciendo el dulce aún más tentador. Esta variante es ideal para quienes aman los sabores frescos y afrutados.

Cheesecake de frutos del bosque a la británica

La cheesecake de frutos del bosque a la británica es una preparación que se remonta a la tradición del Reino Unido, donde este dulce ha encontrado su popularidad. A diferencia de otras variantes, esta receta utiliza ingredientes típicos de las cocinas anglosajonas, como las galletas Digestive, que confieren un sabor único a la base. La ricotta y el mascarpone, ingredientes clave de la crema, hacen que el dulce sea particularmente cremoso y rico. La cocción en horno, en lugar de una preparación en frío, permite obtener una consistencia más compacta y un sabor más intenso. Esta cheesecake es perfecta para ser servida en ocasiones especiales, como fiestas y cumpleaños, aportando un toque de elegancia y originalidad al postre.

Cheesecake de frutos del bosque light sin azúcar

Para quienes buscan una versión más ligera de la cheesecake de frutos del bosque, es posible prepararla de manera light, eliminando el azúcar y sustituyéndolo por edulcorantes naturales, como la miel o el jarabe de agave. Además, se puede optar por una nata vegetal o light, reduciendo aún más las calorías. Esta versión mantiene, sin embargo, el sabor rico y cremoso del dulce original, gracias al uso de ricotta y mascarpone, que pueden ser elegidos en las variantes light. Los frutos del bosque, ricos en antioxidantes y vitaminas, no solo aportan frescura al plato, sino que también contribuyen a hacerlo más saludable. Esta cheesecake light es perfecta para quienes desean darse un dulce sin demasiadas sensaciones de culpa.

Beneficios de los frutos del bosque en la cheesecake y calorías aproximadas

Los frutos del bosque, protagonistas indiscutibles de la cheesecake, son conocidos por sus propiedades beneficiosas. Ricos en antioxidantes, vitaminas y fibra, estos frutos ayudan a combatir el envejecimiento celular y a mantener saludable el sistema inmunológico. Además, son una excelente fuente de vitamina C, que apoya la salud de la piel y de los huesos. Cuando se habla de calorías, una porción de cheesecake de frutos del bosque puede contener alrededor de 350-400 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados y de las porciones. Optando por ingredientes light, es posible reducir este aporte calórico, haciendo el dulce más adecuado para quienes siguen una dieta hipocalórica.

¿Se puede congelar la cheesecake de frutos del bosque?

La cheesecake de frutos del bosque puede ser congelada, pero es importante seguir algunas indicaciones para mantener la calidad del dulce. Para obtener los mejores resultados, se recomienda congelar la cheesecake antes de añadir la decoración de frutos del bosque frescos. Una vez enfriada, la cheesecake debe ser envuelta en film transparente y luego colocada en un recipiente hermético. De este modo, se evita que el dulce absorba olores del congelador. Cuando se decide consumirla, se recomienda dejarla descongelar en el refrigerador durante algunas horas antes de servirla, para mantener su consistencia cremosa. Recuerden, sin embargo, que la calidad del dulce podría disminuir ligeramente después de la congelación, por lo que es mejor disfrutarla fresca si es posible.