El coco es una especialidad tropical y, como tal, está indisolublemente ligado a las imágenes paradisíacas de playas y aguas cristalinas: en realidad, esta palmera es originaria principalmente del sudeste asiático y, en particular, de Malasia. El fruto, el coco, generalmente tarda hasta seis meses en madurar, y cuando alcanza el punto máximo de madurez, parece una drupa cuyo peso ronda el kilo. Se puede comer la pulpa del coco, muy apreciada como postre y como ingrediente en muchas preparaciones de postres, así como beber la leche que contiene.