La necesidad de endulzar determinadas preparaciones de nuestra cocina, empezando por los postres de todo tipo, pasando luego por el inevitable té o café caliente al que se añade un poco de azúcar, nos empuja a menudo a reflexionar sobre este último. En los últimos años, a menudo se ha señalado con el dedo al azúcar blanco, considerándolo poco saludable, y favoreciendo en cambio el consumo de azúcar de caña: pero ¿es este último realmente más saludable? Si no fuera exclusivamente integral, la respuesta es negativa. El auténtico azúcar de caña integral se presenta en gránulos irregulares, tanto en forma como en color (muy oscuro).