Recetas con carne

Polpettone Relleno

⏱ 70 min👤 6 pers.★★★☆☆

En un frío día de invierno, el Polpettone Relleno emerge como un plato perfecto para calentar las mesas y satisfacer los paladares más exigentes. Su preparación requiere una dosis justa de atención, comenzando por la elección de la carne de ternera, que debe ser picada con cuidado para garantizar una consistencia suave y sabrosa. La adición de arroz cocido y acelgas, escaldadas y picadas, no solo enriquece el relleno, sino que ofrece una frescura que contrasta espléndidamente con la riqueza de la carne. La técnica de cocción, que prevé un dorado inicial seguido de una cocción lenta, permite que los sabores se amalgamen perfectamente, creando un segundo plato ideal para un almuerzo familiar dominical o una cena entre amigos. Servido con un acompañamiento de puré de patatas o verduras de temporada, el Polpettone Relleno se convierte en un símbolo de convivencia y tradición, capaz de unir a las personas alrededor de la mesa en un momento de auténtica gastronomía.

Ingredientes

Valores nutricionales 520 kcal / porción

Proteínas
52g
Carbohidratos
18g
Grasas
28g
Fibra
1g

* valores aproximados por porción

Información
70 minutos Tiempo total
Sirve 6 personas
★★★☆☆ Difícil

Preparación

La carne de ternera debe ser picada y el arroz ya cocido. Limpie y lave varias veces las acelgas. Elimine el tallo y escalde solo las hojas verdes en agua hirviendo con sal durante unos segundos. Escúrralas, séquelas con papel absorbente y píquelas finamente. Limpie y pique la cebolla. En una sartén, caliente una cucharada de aceite y una cucharada de caldo y sofría la cebolla picada durante cinco minutos. Cocine tres huevos durante cinco minutos. Escúrralos y páselos inmediatamente por agua fría corriente para detener la cocción: las yemas deben quedar blandas. Precaliente el horno a 200 grados. Retire la piel de la salchicha y desmenúzala. En un bol, coloque la carne de ternera, la salchicha, el arroz, tres cucharadas de parmesano, la cebolla, el tomillo, el huevo restante, la clara, sal y pimienta. Mezcle cuidadosamente para amalgamar todos los ingredientes. Unte una hoja de papel de horno con aceite. Transfiera la mezcla de carne a la hoja de papel. Coloque encima una hoja de film transparente y con un rodillo extienda la mezcla a un grosor de 2 cm dándole forma rectangular. Retire el film. Distribuya sobre el rectángulo de carne una capa de acelgas, espolvoree con el parmesano rallado restante y alinee los huevos duros en el centro, a lo largo. Ayudándose con el papel de horno, enrolle la carne, pincélela con aceite y aromatícela con dos ramitas de tomillo. Envuelva completamente la carne en el papel de horno y átela con hilo de cocina. Coloque el polpettone en una fuente para horno y hornee. Deje cocinar durante veinte minutos, luego baje la temperatura a 180 grados y continúe la cocción durante otros treinta minutos. Transcurrido el tiempo de cocción indicado, retire el polpettone del horno y déjelo reposar durante unos minutos, luego abra el papel solo de un lado y, manteniendo el envoltorio inclinado, deje salir el jugo de cocción. Recoja en una sartén. Cierre el paquete del polpettone. Haga soltar a fuego bajo el fondo de cocción contenido en la fuente diluyéndolo con algunas cucharadas de agua y luego únalo al jugo en la sartén. Lleve el jugo a ebullición y déjelo reducir ligeramente, luego incorpore una cucharada de mantequilla y bata con un tenedor. Aromatice entonces con una pizca de tomillo picado y con unas gotas de jugo de limón. Retire el papel del polpettone, córtelo en rodajas y disponga las rodajas en un plato de servir ligeramente superpuestas. Riegue con el jugo y sirva con un acompañamiento de patatas nuevas asadas con algunas hojas de salvia fresca. Vino recomendado: Chianti.

Consejos
Si desean un polpettone aún más sabroso, añadan una pizca de nuez moscada a la masa y sírvanlo con una salsa de tomate fresco, que realzará el sabor de la carne y las verduras.
Curiosidades
El polpettone es un plato tradicional italiano, a menudo preparado con sobras de carne. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando se utilizaba para reciclar carne e ingredientes, haciendo así que cada plato sea único.