Cuando las temperaturas comienzan a descender y las hojas de los árboles se tiñen de rojo y oro, es tiempo de redescubrir los sabores robustos y envolventes de la cocina otoñal. Las Penne con Radicchio y Speck representan un perfecto equilibrio entre la dulzura amargosa del radicchio y el sabor ahumado del speck, creando un plato que invita a sentarse a la mesa con amigos y familiares. La preparación comienza con el escaldado del radicchio en agua hirviendo, un paso fundamental que realza su sabor y atenúa la amargura, haciéndolo perfecto para amalgamarse con el condimento a base de mantequilla y cebolla, que aporta una cremosidad envolvente. La adición de vino tinto durante la cocción del radicchio no solo enriquece el plato con matices aromáticos, sino que también crea un contraste intrigante con el sabor decidido del speck, dorado en aceite y ajo para una crocancia irresistible. Esta receta, típica de los primeros platos secos de la tradición laziale, es versátil y se presta bien a diferentes variantes: se pueden utilizar otros tipos de pasta o sustituir el speck por panceta para un resultado igualmente delicioso. Las Penne con Radicchio y Speck son ideales para un almuerzo dominical o una cena informal entre amigos, acompañadas de un buen vino tinto que realza su carácter. Con su combinación de ingredientes simples pero ricos en sabor, estas penne se convierten en un verdadero himno al otoño, perfectas para calentar las noches más frescas y hacer de cada comida una ocasión especial.
* valores aproximados por porción
Escaldar el radicchio en agua hirviendo durante 20 minutos, preparar un fondo de mantequilla y cebolla y añadir el radicchio, cocinar durante 4 minutos, mojando con vino tinto. Dorar el speck con aceite, ajo y radicchio. Saltear la pasta cocida con la salsa preparada y el parmesano.