Cuando se habla de la tradición culinaria abulense, la pecora alla callara emerge como un auténtico símbolo de la gastronomía pastoral. Este plato, que hunde sus raíces en los sabores rústicos de los montes de Abruzzo, se prepara con un cuidado meticuloso, utilizando carne de oveja seleccionada e ingredientes frescos como laurel y romero, que infunden un aroma inconfundible. La técnica de cocción, que prevé el uso de una caldera de cobre, es fundamental para realzar las características de la carne, permitiendo que los sabores se amalgamen lentamente en un abrazo de aromas. Originalmente preparada por los pastores durante las largas jornadas de trabajo, la pecora alla callara es un plato ideal para ocasiones especiales, para compartir con amigos y familiares, quizás acompañada de un buen vino blanco local. Con su aroma envolvente y su sabor contundente, este plato representa no solo una comida, sino un momento de conexión con las tradiciones y la cultura de una tierra rica en historia y pasión.
* valores aproximados por porción
Receta típica de los pastores abruzzeses: cortar en trozos la carne de oveja y quitar cuidadosamente la grasa. Luego, poner la carne en un gran recipiente, mejor si es en una caldera de cobre de tamaño mediano, y cubrirla con agua fría y vino blanco. Espumar en los primeros hervores, continuando hasta que sea necesario. Después de una hora de cocción, añadir los otros ingredientes y cocinar durante aproximadamente 3 horas a fuego bajo. El tiempo de cocción depende de la ternura de la carne. Servir caliente. Esta receta proviene de la costumbre de los antiguos pastores que solían cocinar la oveja "crepada" debido al timpanismo alimentario agudo. "Crepatella de oveja", pero siempre buena para comer, siempre que se destripe inmediatamente, de lo contrario las carnes tomarían mal sabor.