De la cocina de la montaña os traemos un plato especialmente sabroso: se trata de algo muy elaborado en Francia, Suiza e Italia, con un sabor fuerte y, sobre todo, con un alto aporte calórico perfecto para afrontar las noches más frías de invierno. Nos referimos a la fondue, una famosa receta de queso especialmente difundida y apreciada en los Alpes italianos. Sus orígenes hay que buscarlos en Val D'Aosta donde se encuentra la fondue Valdostan, preparada con queso fontina. Sin embargo, los suizos también tienen una conexión muy fuerte con este plato tonificante, que al otro lado de la frontera se suele servir con té negro hirviendo, mientras que en Piamonte se ofrece como entrada para una comida más abundante en el almuerzo o la cena. Sea cual sea su origen, prueba a hacer una fondue y sigue la receta ideada por nuestro chef. ¡Los resultados están garantizados!
* valores aproximados por porción
En un procesador de alimentos, pique finamente el queso en cubos. Luego mezcle las especias, la harina de maíz, el vino y el Armagnac y en una cacerola antiadherente disuelva lentamente la mezcla, revolviendo constantemente con un batidor. Después de unos minutos, el queso comenzará a derretirse; continúe revolviendo. En este punto, debe continuar mezclando hasta que el vino y el queso estén bien combinados y la harina de maíz los mantenga juntos. Cuando la mezcla esté suave y lo suficientemente líquida, viértala en una olla especial para fondue y manténgala caliente con la propia llama de la olla para fondue en la mesa del comedor. Cómelo con pequeños cubos de pan mojados por dentro.
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Cortar el queso en trozos
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Poner todos los trozos de queso en un procesador de alimentos.
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Agregue la harina de maíz al queso antes de mezclar
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Blitz el queso en el procesador de alimentos con la harina de maíz.
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Agregue mucha pimienta recién molida a la mezcla de queso.
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Saborizar con un poco de nuez moscada
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Añadir una pizca de pimentón picante
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Prepara un poco de pan cortado en cubos medianos. Ponlos en el horno para que se sequen.
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Ralla un diente de ajo en el fondo de la sartén en la que harás la fondue
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Transferir el queso a la cacerola.
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Añadir un par de cucharadas de brandy Armagnac
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Agregar el vino blanco y mezclar bien
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Mezclar enérgicamente de manera que la fondue no se pegue al fondo de la olla.
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¡Tu fondue de queso está lista! ¡Una excelente excusa para cenar entre amigos!
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Una de las variantes más apreciadas de la Fonduta Valdostana es sin duda la que se sirve con pan tostado. El contraste entre la cremosidad de la fonduta y la crocancia del pan crea una combinación perfecta. Para preparar esta versión, basta con tostar unas rebanadas de pan casero hasta que estén doradas y crujientes. Una vez lista la fonduta, se pueden sumergir los trozos de pan directamente en el queso fundido. Esta forma de disfrutar la fonduta no solo realza los sabores, sino que también hace que el plato sea más sustancioso e interesante. Además, se pueden añadir especias como el romero o el orégano sobre el pan antes de tostarlo para enriquecer aún más el sabor. La preparación es simple y rápida, ideal para un aperitivo o un segundo plato durante una cena en compañía.
Una variante regional de la Fonduta Valdostana es la Fonduta a la napolitana, que une la tradición valdostana con la partenopea. En esta versión, además de los quesos típicos, se utilizan ingredientes frescos como tomates cherry y albahaca, que aportan un toque mediterráneo al plato. La preparación sigue siendo similar, pero al momento de servir, se añaden tomates cherry cortados por la mitad y hojas de albahaca fresca sobre la fonduta caliente. Esta combinación no solo hace que el plato sea más colorido, sino que también añade frescura y un aroma irresistible. Perfecta para quienes aman experimentar y mezclar las tradiciones culinarias italianas, la Fonduta a la napolitana es una excelente elección para una cena gourmet que sorprenderá a sus invitados.
Para quienes buscan una versión ligera de la Fonduta Valdostana, es posible prepararla sin la adición de alcohol, sustituyendo el armagnac y el vino blanco por caldo vegetal. Esta variación mantiene el sabor rico y cremoso de la fonduta, pero reduce el contenido calórico y hace que el plato sea apto también para quienes deben evitar el alcohol. Utilizando quesos bajos en grasa, como el queso light o el pecorino magro, se puede obtener un plato más saludable sin comprometer el sabor. Además, acompañar la fonduta con verduras frescas o tostadas integrales aumenta el valor nutricional de la comida. Esta versión es perfecta para quienes siguen una dieta equilibrada pero no quieren renunciar a un buen plato de queso fundido.
La Fonduta Valdostana, gracias a su base de quesos, es una fuente significativa de calcio, proteínas y vitaminas del grupo B. Los quesos utilizados, como el gruyère y el Emmental, son ricos en nutrientes esenciales para la salud de los huesos y los dientes. Además, la presencia de nuez moscada y pimienta no solo enriquece el sabor, sino que también ofrece propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Sin embargo, es importante considerar que la fonduta es un plato calórico, con aproximadamente 350-400 calorías por porción, dependiendo de los ingredientes utilizados. Por lo tanto, se recomienda disfrutarla con moderación, quizás combinándola con una ensalada fresca para equilibrar la comida. De este modo, se pueden apreciar los beneficios del queso sin exagerar con las calorías.
Una pregunta común entre los amantes de la Fonduta Valdostana es si es posible congelar este plato. En general, se desaconseja congelar la fonduta, ya que el proceso de congelación puede alterar la consistencia cremosa del queso, volviéndolo granuloso al momento de descongelarlo. Sin embargo, si se desea intentar conservar la fonduta, se recomienda hacerlo en pequeñas porciones y utilizar recipientes herméticos. Al descongelar, es mejor calentar lentamente la fonduta al baño maría, mezclando constantemente para intentar restaurar su cremosidad. A pesar de ello, el resultado podría no ser idéntico al de la fonduta fresca, por lo que siempre es mejor consumirla recién preparada para disfrutar al máximo de su sabor y consistencia.