Con la llegada de la primavera, las mesas venecianas se llenan de frescura y colores, y los espárragos de Bassano se convierten en el símbolo de esta temporada. Estas hortalizas, conocidas por su dulzura y crujiente, son un verdadero tesoro gastronómico, perfectas para ser acompañadas por una salsa de huevos duros que realza su delicado sabor. La técnica de cocción en vertical, con los espárragos de pie en una cacerola, permite preservar su consistencia y cocinarlos de manera uniforme, manteniendo intactos los nutrientes. La salsa, enriquecida con filetes de anchoa y alcaparras, ofrece un contraste salado que se combina a la perfección con la dulzura de los espárragos. Este plato es ideal para un almuerzo primaveral en familia, quizás acompañado de un buen vino blanco de la zona. Los espárragos de Bassano con salsa de huevos duros no son solo un acompañamiento, sino una invitación a redescubrir los sabores genuinos de la tradición veneciana.
* valores aproximados por porción
Limpiar los espárragos, atarlos en manojos, colocarlos de pie en una cacerola alta y estrecha. Agregar agua hasta cubrir aproximadamente dos tercios de los tallos y dejarlos hervir a fuego lento (unos ocho minutos). Pelar los huevos duros, cortarlos por la mitad y pasar las yemas por un colador. Añadir al compuesto aproximadamente dos cucharadas de jugo de limón y, poco a poco, siempre removiendo, incorporar tanto aceite de oliva como sea necesario para obtener una salsa bastante fluida. Picar las claras y añadir la mitad a la salsa. Sazonar con las anchoas y los alcaparras, agregar pimienta y verificar que la sal y el jugo de limón estén correctos. Los espárragos se pueden servir muy calientes y, en ese caso, se sumergen uno a uno en la salsa colocada en el plato, o se dejan enfriar y se aliñan juntos, decorando el plato con claras picadas.